El pago se realizó mediante una transferencia bancaria por $6.984.180, cifra equivalente a unos u$s4.800 al momento de la operación, según surge de las facturas analizadas por la Justicia.
El caso tomó visibilidad pública a partir de las declaraciones del propio Grandio, que generaron dudas por sus inconsistencias. En un primer momento, sostuvo que el viaje había sido abonado con dinero personal. Sin embargo, luego aseguró que el funcionario le había reintegrado el costo, e incluso mencionó la utilización de fondos estatales. Más tarde, intentó aclarar que cada pasajero pagó su parte del traslado.
El viaje de regreso lo pagó otroi uruguayo y las investigaciones apuntan a conocer su vinculación.
Contradicciones de Adorni
Estas contradicciones derivaron en nuevas medidas judiciales orientadas a esclarecer cómo se financió el vuelo y cuál fue el recorrido del dinero. En ese marco, el fiscal Pollicita dispuso una serie de diligencias para reconstruir la operatoria completa.
Entre ellas, solicitó citar a Grandio a declaración testimonial y analizar las entrevistas públicas en las que participó junto a Adorni. Además, requirió información a la ANAC sobre los planes de vuelo del avión utilizado —un Honda Jet— que partió desde San Fernando con destino al aeropuerto de Laguna del Sauce, en Uruguay.
También se pidió la intervención de la Dirección General de Aduanas para determinar si se realizaron los controles correspondientes sobre los pasajeros, el equipaje y eventuales declaraciones de dinero o bienes. En paralelo, la investigación apunta a seguir la trazabilidad de los fondos utilizados, mediante el análisis de registros contables y movimientos bancarios de las firmas involucradas.