Según consignó el medio Brasil 247, la gestión adquiere relevancia en momentos donde el sector frigorífico brasileño enfrenta limitaciones operativas debido al mecanismo de salvaguardia aplicado por Pekín. Para 2026, el mercado chino fijó para Brasil un límite de 1,106 millones de toneladas de carne bovina bajo un arancel del 12%, aplicando una tarifa adicional del 55% para las cargas que superen ese tope. Al mes de agosto, el volumen ingresado a la aduana china ya superaba el 90% del cupo anual, lo que llevó a los exportadores brasileños a desacelerar los envíos.
Ante este escenario, la utilización del sobrante de la cuota asignada a Uruguay le permite al país vecino amortiguar las restricciones arancelarias sobre sus embarques.
El encuentro sirvió también para repasar aspectos del contexto político regional y global: "Conversamos sobre la integración latinoamericana y caribeña, así como sobre las amenazas del extremismo político y de la desinformación en la región y en el mundo", puntualizó el mandatario brasileño.
"Agenda concreta"
Por su parte, el presidente Orsi destacó la dinámica del trabajo bilateral desarrollado durante la jornada: "Con Lula, como siempre, agenda concreta. En Nueva York hablamos de comercio, infraestructura compartida, desarrollo productivo, integración y regulación de las apuestas deportivas. Gracias, querido amigo", publicó en la red social X.