En un comunicado conjunto, los gobiernos vecinos lamentaron la implementación de un peaje en forma “unilateral y arbitraria” al margen del “Acuerdo de Santa Cruz y otras disposiciones reglamentarias internacionales”.
El texto señala la “especial preocupación por tratarse de una restricción a la libertad de tránsito de bienes estratégicos y sensibles para un país signatario que tiene comprometido el abastecimiento de combustible y puede afectar el precio de dicho insumo”.
La Presidencia de Paraguay difundió el texto que señala también a la República Argentina por continuar “impulsando medidas de esta naturaleza” pese a los cuestionamiento ya emitidos por los gobierno vecinos.