Un cambio en el clima social
Más allá del carácter conmemorativo de la movilización, Ford sostuvo que el evento dejó entrever un posible cambio en el estado de ánimo social frente al actual gobierno argentino.“Tenemos la sensación de que esta masividad puede ser un punto de inflexión para las luchas que se vienen”, señaló, al tiempo que reconoció que el movimiento sindical argentino ha atravesado dificultades para responder con contundencia a las políticas recientes.
En particular, apuntó a la reforma laboral impulsada por Milei, a la que calificó como “muy regresiva” y que, según indicó, ha colocado a las centrales sindicales en una situación compleja. Sin embargo, destacó que la movilización evidenció una renovación del espíritu de unidad: “Vimos algo que hacía tiempo no veíamos: la sensación de que hay que dejar diferencias de lado para enfrentar a un enemigo real”.
Ford enmarcó el escenario argentino dentro de una dinámica regional más amplia, caracterizada por el avance de las “nuevas derechas”, con una agenda que, según sostuvo, apunta directamente contra los derechos laborales y las organizaciones sindicales. “Ya no disimulan que vienen por todo. Van contra los pueblos y también contra el movimiento sindical, porque muchas veces somos la verdadera resistencia que encuentran”, afirmó. En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la coordinación regional entre organizaciones sindicales para enfrentar estas políticas. “Tenemos que salir tanto en Argentina como regionalmente”, remarcó.
Asimismo, cuestionó la orientación internacional del gobierno argentino, al advertir sobre una “subordinación” a Estados Unidos que genera preocupación incluso dentro del propio movimiento sindical. De cara al futuro, Ford expresó que existe expectativa de que la movilización reciente sea el inicio de un ciclo de mayor organización y protesta. “Hay expectativas de tener movilizaciones más grandes y coordinaciones más fuertes para resistir esta andanada de quita de derechos y abusos”, señaló.
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