ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Una guía para provocar un conflicto

¿Qué problema podían tener los productores agropecuarios con una guía para el transporte?

Por Andrés Berterreche

El 24 de mayo pasado, Montevideo Portal titulaba una noticia de la siguiente manera: “Siniestro fatal: conductor de un camión y cuatro novillos murieron tras vuelco en ruta 6”. Más allá de lo trágico de una noticia que daba cuenta de un accidente fatal donde había perdido la vida un trabajador, me pareció la más absoluta falta de respeto con él y su familia esa forma de titular. No leí ninguna respuesta a esto; no digo que no la haya habido, pero seguramente no hubo autoconvocados que pidieran en los medios por este dislate.

Conversando al respecto con un conocido que se desempeña como trabajador asalariado del transporte de carga, me decía que a veces el cansancio y la falta de sueño hacían lo suyo para que estas cosas pasaran. Tal vez fue esta una de las posibles causas de ese accidente.

Unas semanas después nos encontramos con una movilización, particularmente violenta, de propietarios de camiones y algunos productores agropecuarios. La causa original de la misma era la determinación de volver a una guía al transporte de carga que permitiera una trazabilidad a este respecto, y el aumento de los derivados del petróleo. Luego fue transmutando en otras exigencias, teniendo en cuenta lo endeble de la plataforma, para ser apoyada por la población en general. Por ejemplo, ¿qué problema podían tener los productores agropecuarios con una guía para el transporte? Bueno, salvo para aquellos “productores” que valorizan su soja con un polvo blanco de dudosa legalidad.

Lo primero sorprendente es que esta movilización no tuvo el paso previo obligatorio de una negociación. Esto se arrancó como si esa fase inexistente hubiera fracasado antes de establecerse. ¡Si esta actitud la hubiese tomado un sindicato de trabajadores, las cosas que se hubieran escuchado en los medios hegemónicos de este país!

Vayamos a la guía, entonces. El primer argumento es que no podían soportar un peso más de costos, que ponía en juego la rentabilidad, que las empresas se iban a fundir. Enseguida se respondió que en principio la guía no tendría costos, por lo cual se caía toda la movilización en curso. ¿ Ellos no lo sabían? ¿Arrancan una movilización sin saber las condiciones de lo que están exigiendo? En cualquier caso serían muy torpes o muy mal intencionados. Me inclino por la segunda. Fea la actitud.

Entonces el problema pasó a ser la enorme dificultad para el llenado de una guía, que si no sabían que no tenía costo, calculo que mucho menos sabrían qué características iba a tener. Pero, de última, si era tan difícil, podían preguntarles a sus aliados productores de Un Solo Uruguay, que con la experiencia del Dicose desde hace décadas y de la trazabilidad ganadera, que lo hacen con absoluta prestancia, seguro que aprenderían rápidamente.

Caída la segunda argumentación, pasaron a la tercera, que parece ser la única verdadera: no queremos que nos controlen, y ta’. Mirá vos qué bien. Calculo que con tanto peso argumental ahora va a haber autoconvocados de borrachos negándose al control de alcoholemia.

¿Cuál es el peligro de que se controle el proceso de transporte si uno hace las cosas por derecha (administrativa, no ideológica), si está en la legalidad y dentro de la norma? ¿Qué se quiere proteger? ¿El contrabando, el narcotráfico, el transporte en negro, la explotación de los trabajadores hasta que ocurra lo del principio del accidente en ruta 6? Si es así, háganse cargo, no hagan la del tero; asuman la responsabilidad y las consecuencias. Los autoconvocados y los políticos que los apoyan.

Antes de entrar en el tema del combustible, quería insistir en el tema de la violencia que hubo en esta movilización. No es un “me contaron”, está filmado y distribuido en las redes. La movilización estuvo repleta de hechos patoteriles. Y hay que tener cuidado con esto, porque estas actitudes tienden a escalar y siempre hay otro más pesado que uno, y así sucesivamente, y esto termina mal, muy mal, y mal para todas las partes. Y esto es para todos, para los patoteros con fueros, también.

Y lo de los combustibles ya puede pasar al rango de antológico. El aumento de los mismos está claro que es producto de una guerra maldita sin causas ni razones que ha caotizado todo el mercado de la energía a nivel global. En primer lugar, entonces, no es responsabilidad nacional, ya que somos tomadores de precios y condiciones al respecto. En segundo lugar, en condiciones del gobierno anterior, donde se subió mucho más el valor del combustible, no hubo la más mínima movilización. Y ni siquiera se tuvo en consideración que los aumentos se hicieron en forma escalonada, bancando por el ente estatal el subir menos en todo el proceso de lo que lo subieron nuestros vecinos de la región.

Si realmente lo que les importa es el precio de los combustibles, la movilización debió hacerse por la paz mundial, y en todo caso correrla por la rambla un poco más hacia el Parque Rodó. Pero está claro, ahí se demuestra que para un guapo puede haber un guapo más grande y se van al sobre.

Creo en el derecho a la movilización cuando, aún discutibles, hay razones verdaderas de fondo y una negociación. Y creo en la negociación para resolver los conflictos. Pero negociación no es claudicación y mucho menos cuando se sospecha que la mayoría no está del lado de los prepotentes.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo