Lubetkin subrayó el trabajo de la red diplomática uruguaya desplegada en los territorios afectados, así como la coordinación con equipos de emergencia internacionales. Según explicó, la capacidad de respuesta fue clave para garantizar un retorno seguro en un escenario marcado por la incertidumbre.
“El mundo está atravesando transformaciones profundas y situaciones de inestabilidad que antes parecían lejanas para Uruguay”, afirmó el ministro, quien advirtió que este tipo de episodios podrían repetirse en el futuro.
En ese sentido, planteó la necesidad de que el país continúe fortaleciendo sus mecanismos de respuesta ante crisis internacionales, especialmente en lo que refiere a la protección de ciudadanos en el exterior.
Canales abiertos
El canciller también remarcó que la Cancillería mantiene abiertos sus canales de comunicación para los uruguayos que residen en regiones afectadas por conflictos bélicos. “Estamos preparados para afrontar los casos en los que los ciudadanos uruguayos deseen regresar al país”, aseguró.
El episodio se inscribe en un escenario global cada vez más volátil, donde los conflictos regionales generan impactos directos en ciudadanos de múltiples países, incluso aquellos geográficamente distantes como Uruguay. Desde el gobierno se valoró especialmente la rapidez con la que se gestionaron los traslados y la articulación con actores internacionales, en una señal de que el país busca consolidar su capacidad de respuesta ante contingencias externas.