Desde la Oficina del primer ministro británico también dejaron trascender que "cualquier posible medida es competencia de la FIFA, remarcando que "ha sido un Mundial fantástico y hemos sostenido en todo momento que la política debe mantenerse al margen del fútbol", sostuvieron.
La respuesta desde Argentina
El miércoles, antes del partido, el Gobierno argentino advirtió que estaba prohibido el uso de banderas y camisetas con alusiones a las Islas Malvinas durante el partido del miércoles en el estadio de Atlanta (Georgia, sureste), lo que generó críticas dentro del país.
El presidente argentino, Javier Milei, restó importancia a una posible sanción de la FIFA. "En el peor de los casos, Argentina sufrirá una sanción económica, digamos, de 30.000 dólares, no tendría que tener más consecuencias que eso", sostuvo en diálogo con la emisora El Observador.
A partir del reclamo soberano de Buenos Aires sobre las Islas Malvinas, la dictadura argentina (1976-1983) intentó recuperarlas en abril de 1982 por medio de una guerra que culminó el 14 de junio con la derrota del país sudamericano y con casi 1.000 muertos entre ambos bandos durante el conflicto armado.
Buenos Aires y Londres retomaron sus relaciones diplomáticas en febrero de 1990 en la administración del entonces presidente argentino Carlos Menem (1989-1999).
(Sputnik)