Ante esta avalancha de malos augurios económicos por la epidemia, la Reserva Federal ha actuado con contundencia, más de lo que esperaba la mayoría de analistas. Votado por unanimidad, se trata del primer recorte que se produce desde aquel 2008 de funesto recuerdo.
Horas antes de la decisión sorpresa de la Fed, el G7, el grupo que reúne a siete de las economías más poderosas del planeta, había deslizado su “compromiso” para “utilizar todas las herramientas apropiadas con el fin de lograr un crecimiento fuerte y sostenible y proteger a la economía de los riesgos a la baja”.
“El coronavirus plantea riesgos crecientes para la actividad económica”, dice en un comunicado la Fed, que asegura que está “monitorizando de cerca los desarrollos y sus implicaciones para las perspectivas económicas” y que utilizará sus “herramientas” y actuará “de manera apropiada para apoyar la economía”.
El presidente de EE UU, Donald Trump, había instado a la Fed a llevar a cabo un “recorte grande” de los tipos para compensar la ralentización. “El Banco Central de Australia bajó los tipos de interés y aseguró que probablemente los reduzca aún más para compensar la situación y el frenazo provocado por el coronavirus de China (…) Otros países están haciendo lo mismo, si no más”, afirmó en Twitter poco antes de conocerse la decisión de la Fed.
Fuente: Con información del País Global