El Segundo Turno del Supremo Tribunal de Brasil decidió anular la condena del ex presidente de Petrobras, con el argumento de que las defensas presentaron sus alegatos finales dentro del mismo plazo, sin distinguir entre los acusados colaboradores (los que tienen acuerdos de delación premiada) y el resto de los acusados.
Para los ministros, basados en el principio de defensa amplia, los denunciantes y los delatores no se encuentran en condiciones similares en el proceso, por lo que se deben otorgar plazos diferentes.
De este manera, según reseña el diario argentino CB24N, el acusado delatado tiene según el fallo derecho ser el último en hacer uso de la palabra.
En este caso en particular, Bendine había sido denunciado por ex ejecutivos de Odebrecht, que también eran acusados.
La decisión obliga a que el caso sea devuelto a la fase final y solamente rige para este caso en particular, aunque las defensas pudieran abrir incidentes para que se aplique este criterio.
En la nota, los fiscales de Paraná afirman que el precedente allana el camino para anular la mayoría de las condenas ya emitidas en el caso Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción en Brasil que destapó una gigantesca red de desvíos de la petrolera estatal Petrobras.
“Si el entendimiento se aplica en los otros casos de la operación Lava Jato, podría anular prácticamente todas las condenas, con la consiguiente prescripción de varios delitos y la liberación de los acusados arrestados”, dice el texto publicado por los fiscales.
Establecer los mismos plazos para los delatores y el resto de los acusados fue una constante en todos los casos del Lava Jato y por eso se advierte que pudiera retrotraer todos los procesos en que se juzgó simultáneamente a delatores y delatados.
En el caso del triplex Guarujá (SP), por el que el expresidente Lula fue condenado y está cumpliendo una sentencia, no hubo acusados con acuerdo de delación y por tanto no se revisaría en función de este fallo, aunque la defensa del exmandatario dijo que había similitudes entre el caso de Bendine y el de Lula.
Sin embargo, en el caso por el que fue condenado a 12 años y 11 meses de reclusión por los delitos de corrupción y blanqueo de capitales por el caso de la finca de Atibaia, si habría la posibilidad de presentar un recurso para su revocación.