Según Valverde, “con estos despidos la empresa pretendió arrasar el comité de base de manera evidente y es coherente con la trayectoria de un laboratorio históricamente represor”.
Y agregó: “Es casi imposible que un laboratorio alegue pérdidas en una pandemia cuando todo el planeta sabe que la industria farmacéutica es una de las que se ha enriquecido de manera más notoria precisamente en esta pandemia. Lo sabe el mundo entero. Pero ellos sostienen que pierden”.
Por otro lado, la dirigente sindical explicó que, durante las instancias de intercambio, “la empresa siempre alega algo distinto, sus versiones son cambiantes, un día dice una cosa y al otro día, otra distinta. A las cansadas habló de una reestructura como consecuencia de su situación económica. Todo esto en medio de un clima represor insoportable que generó que alguna gente decidiera irse porque ya no soportaban más”.
Resumió que la actitud de la empresa evidencia “un ataque a la organización sindical”.
Con respecto a la carpa, explicó que representa “el símbolo de la resistencia y va a seguir instalada hasta que las compañeras sean reintegradas”.