Además, señaló que la plataforma incluye reivindicaciones vinculadas a las condiciones laborales. Entre ellas, subrayó la necesidad de corregir inequidades en el régimen de licencias para sectores no asistenciales, como administrativos, farmacias o recepcionistas. "Está muy claro que el personal asistencial en su mayoría tiene un sistema de 4 y 1, pero tenemos miles de trabajadores de otros sectores que trabajan 5 y 2, de lunes a viernes, 7 horas por día en vez de 6, y cuando salen de licencia le toman de lunes a sábado. Nosotros reivindicamos que cuando estos compañeros salgan de licencia se la tomen como debe ser, por los días efectivos trabajados".
Además, planteó la modificación del sistema de descansos: “Vamos por aquella bandera de trabajar 4 días y librar 2, el famoso 4 y 2 lo tenemos arriba de la mesa como otra de las reivindicaciones de la salud”.
Otro punto señalado es el atraso en laudos de once licenciaturas que permanecen pendientes desde 2014. En particular, cuestionó la falta de valoración para los licenciados en Psicología, lo que desalienta su ingreso a las mutualistas. “No tienen un precio al lado de su renglón, lo que significa que los psicólogos del Uruguay no quieren ir a trabajar a las mutualistas porque les conviene más trabajar de forma particular”, explicó, y advirtió sobre las dificultades de acceso a este servicio tanto para usuarios como para trabajadores de la salud.
El dirigente también rechazó los lineamientos salariales definidos por el gobierno, que colocan a la mayoría de los trabajadores de la salud privada en la franja intermedia. "El gobierno marcó una banda de flotación de 1% que, si la inflación supera el 4,5% proyectado, debemos pagarla nosotros y ese crecimiento anual se desvanece. Lo que reclamamos es que, así como la inflación es un factor exógeno a los trabajadores, nosotros —que producimos en el país y generamos riqueza— no podemos ser quienes paguemos los platos rotos si el cálculo de la inflación no da".