"En el resto de mercados y negocios de la entidad no hay datos de clientes afectados", aseveraron.
Aseguran haber neutralizado el acceso a las base de datos
El banco admite haber implementado "de inmediato" medidas para gestionar el incidente, como el bloqueo del acceso a la base de datos y un refuerzo de la prevención contra el fraude para proteger a los clientes.
"En la base de datos no hay información transaccional ni credenciales de acceso o contraseñas de banca por internet que permitan operar con el banco", señalan. "Las operaciones y los sistemas de Santander no están afectados y los clientes pueden seguir operando con seguridad", acreditaron.
La entidad presidida por la española Ana Botín "lamentó" la situación y se ha puesto en marcha para evitar posibles consecuencias.
Aseguraron estar informando proactivamente a los clientes y empleados directamente afectados y han notificado el incidente oportunamente a reguladores y fuerzas de seguridad de los países afectados.
De todas formas, como sucede en estos casos, se prevé que las autoridades reguladoras de los tres países exijan una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad de Santander para evitar futuras vulnerabilidades.
Fuente: El Mundo