Un problema serio
Desde la Asociación de Distribuidores e Importadores de Carne (Adicu), su presidente Jorge López coincidió en que el problema es serio: “Los pedidos no llegan completos y el faltante de pollo entero se siente, pero el de cortes sin hueso se siente más”. Anunció que pedirán una reunión urgente con el Ministerio de Ganadería.
El subsecretario de Ganadería, Matías Carámbula, admitió que la faena de pollos bajó por las bajas temperaturas y problemas sanitarios, aunque los reclamos del sector comercial apuntan a un problema más profundo, la falta de reglas claras y la concentración del negocio en pocas manos.
Mientras tanto, en Argentina y Brasil se registraron nuevos casos de gripe aviar, lo que complica la posibilidad de importar sin restricciones.
El trasfondo es claro, un alimento esencial para la mesa de los uruguayos se vuelve cada vez más caro. Y aunque las explicaciones técnicas sobran, la pregunta sigue siendo la misma, ¿quién controla que el precio del pollo no termine siendo un lujo?