La situación fue descubierta por el hermano del agresor, que vive en una casa lindera e ingresó al hogar tras escuchar ruidos.
Sin denuncias
Agregó subjefe de Policía que no existían denuncias por violencia doméstica en contra del hombre.
Sin embargo, hubo una intervención policial entre 2016 y 2017, no relacionada con la pareja sino con una averiguación por posible maltrato hacia la adolescente, quien finalmente fue una de las víctimas mortales. “Fue trabajado en su momento, no se encontraron demasiados elementos y fue enterada a la justicia”, explicó.
Indicó Duarte que la familia era percibida como normal por su entorno. “Entre vecinos y familiares no mostraba ningún indicio de violencia en el lugar”, dijo Duarte.
Tampoco se recibieron alertas o señales en las horas previas al crimen: “No vamos a descartarlo, pero por el momento no nos surge de las primeras investigaciones y entrevistas realizadas en el lugar”.