Según el gremio, este grado de desidia responde a dos componentes fundamentales:
Para Fenapes, "el histórico recorte presupuestal de 151 millones de dólares en los primeros dos años de gobierno, que afecta de manera directa los cursos, con falta de docentes y grupos superpoblados".
"La soberbia e inoperancia de la administración, que lleva adelante una elección de horas paupérrima, a pesar de las constantes advertencias", agregó.
"En tiempos en que el gobierno apuesta al marketing y la comunicación para vender una supuesta transformación educativa, la realidad se impone. Es notorio el retroceso, docentes, estudiantes y familias lo vienen notando estas semanas. No es transformación, es ajuste", recalcó Fenapes.