La gremial del taxi presentó alternativas a la mampara y solicitó a la Intendencia de Montevideo y a la Junta Departamental que su uso sea opcional en las unidades. El presidente de la gremial, Oscar Dourado, cuestionó las dificultades que genera la separación entre los asientos delanteros y traseros, tanto para los pasajeros como para los choferes de los taxis.
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"Hoy el gremio del taxímetro presenta el pedido formal a la Intendencia de Montevideo y a la Junta Departamental de que la mampara quede opcional", comunicó Dourado en rueda de prensa.
Expresó que "es injusto que un millón y medio de ciudadanos de Montevideo estén obligados a viajar en un taxi con mampara, teniendo todas las dificultades que conocemos, no pudiendo acceder a los elementos de confort que un auto tiene", explicó.
Dourado sostuvo que el sector realizó “grandes inversiones” en vehículos modernos, pero que los pasajeros “no pueden gozar ni del aire acondicionado ni de la calefacción”, señaló.
Además, aseguró que el efectivo ha desaparecido del taxi y advirtió que tanto pasajeros como choferes sufren lesiones por la mampara.
Las alternativas de seguridad que propuso Dourado para los taxis
Como alternativa, la gremial propuso dos elementos de separación, detalló Dourado.
Uno busca impedir que se toque la cara del trabajador o que se le coloque una cuerda, además de dar privacidad a las conversaciones de los pasajeros. El otro tiene un formato similar al de una cabina y ofrece mayor protección al conductor.
“Estos dos elementos, que no son antibala, son una precaución”, aclaró el presidente de la gremial.
La propuesta patronal también incluye cámaras con distintas funciones, una para registrar el manejo y determinar la eventual responsabilidad del conductor en un siniestro, otra para detectar señales de cansancio o somnolencia y emitir una alarma sonora, y una tercera para identificar -mediante una fotografía- al pasajero que sube al vehículo, pero sin grabarlo de forma permanente.