Con los recursos que llegan desde el BM, la ANEP mejorará la infraestructura de escuelas primarias, con énfasis en aquellas a las que concurren más niños de los quintiles 1 y 2, es decir, quienes provienen de contextos socioeconómicos más vulnerables. Según se aclara, se realizarán reformas edilicias que permitan transformar escuelas de tiempo simple en tiempo extendido.
Si bien el comunicado destaca que Uruguay “logró mejorar significativamente el acceso de los niños a la educación en los últimos años”, se señala que “persisten desafíos vinculados a la calidad y equidad del aprendizaje, que afectan particularmente a los estudiantes de los sectores más pobres”. Al respecto, se cita el indicador de pobreza de aprendizaje del BM, que marca que “42% de los niños de diez años en Uruguay no alcanza el nivel de competencia esperado para leer y comprender completamente un texto simple”. “Las dificultades de aprendizaje comienzan temprano en las trayectorias educativas de los niños y las niñas, perjudicando la acumulación de capital humano para el crecimiento futuro”, se afirma.
El presidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, Robert Silva, afirma en el comunicado que “desde hace décadas se ha trabajado en conjunto con el BM desarrollando estrategias que han beneficiado a la educación del país ya sea en lo que tiene que ver con la profesionalización docente o la extensión del tiempo escolar en contextos vulnerables”. Por lo tanto, consideró “de importancia continuar en esta línea de acciones coordinadas para abordar problemas que persisten a nivel nacional, generando nuevas oportunidades para miles de niños que ven afectados sus aprendizajes y por tanto sus posibilidades futuras”.