Ni que decir si son fotos, porque a Biden le gusta pintarse la cara con betún a lo Aldo Rico o a lo Seineldín; pero para ir demasiado, demasiado lejos. En cambio, Trump se pintaba de payaso. Ahora, payaso, lo que se dice payaso, está precisando la presidencia de EEUU, aunque ayer fue arrestado en Miami y puede estar preso cuando lo elijan presidente e indultarse a sí mismo (¡si Cristina pudiera!).
Ahora usa peluca blanca. Cuando usaba peluquín anaranjado, con tres tuits resolvía el circo. No necesitaba mandar uranio empobrecido a Ucrania ni poner destructores y cazas en el Báltico, portaaviones en el mar de la China meridional, cercos criminales de un gasto de la putísima madre y, lo que es más costoso, subir el techo de deuda a más de 32 trillones arreglando con el partido alternante.
Trump tuiteaba: “Voy a convertir a Corea en una bola de fuego y furia”. Listo. A los efectos del “Titanes en el ring” que son las corporaciones mediáticas, no hacía falta mandar portaaviones. No quería dejarnos sin planeta. Después el gran Augusto (el payaso que entra a la pista triunfante, enseguida del triple salto mortal del número anterior y genera una expectativa de hazaña superior a la del acróbata, para caer de culo alegremente, ganándonos una sonrisa) se hacía un viaje a Pyongyang, comía con Kim Jong-un y acá no pasó nada, pero ahora tienen a un tipo poco serio en la presidencia, un derrochón de riesgos bélicos irreversibles. “La guerra no es cosa seria porque no es cosa de juego”, nos enseñó Platón en sus Leyes. Biden es belicista porque no es payaso.
Comparado con Biden, Trump es un payaso respetable y hasta diría muy respetable. Incluso porque su vocación de atesorar secretos de Estado debajo de la cama es digna del Guasón.
En Uruguay tenemos de presidente a otro payaso respetable, no absolutamente respetable pero respetable. No digo que Luis sea un buen payaso (aunque peor es Zelenski), digo simplemente que es un payaso respetable y con vocación de acróbata haciendo la bandera en un caño de esquina, casi más largo que su nariz.