Según datos publicados por National Geographic, "es probable que a finales de siglo hayan desaparecido casi la mitad de las cerca de 7.000 lenguas que se hablan hoy en el mundo". Dicen en el informe que "ante la magnitud de la extinción lingüística moderna, los expertos se apresuran a catalogar y descifrar las lenguas más vulnerables antes de que se pierdan para siempre. Tales circunstancias llevan a los lingüistas a plantearse cuestiones como su valor y utilidad. ¿Encierra en sí misma una lengua un saber útil e irreemplazable para el resto de la humanidad, o es beneficioso solo para sus hablantes nativos? ¿Existen aspectos culturales destinados a perecer si se traducen a una lengua dominante? ¿Qué conocimientos únicos e inesperados pierde el mundo con la desaparición de su diversidad lingüística?".
Las lenguas en peligro de extinción pertenecen a comunidades originarias, en su mayoría, que han desaparecido en todos los continentes.
Uruguay: las lenguas charrúas
Las lenguas charrúas o charruanas eran cuatro y las hablaban las comunidades indígenas (charrúas, chanás y otras etnias de la cuenca del Plata) de Uruguay, el noreste de Argentina y posiblemente Paraguay. Aunque se afirma que eran cuatro, la poca información disponible no alcanza para recuperarlas, y se afirma que existieron al menos estas tres: chaná, charrúa y güenoa. Se consideraban extintas, pero en 2005 apareció un semihablante del chaná, por lo que no todas desaparecieron.
En el sitio Pueblos Originarios se muestra una recopilación de términos de la lengua charrúa que Teodoro Vilardebó recopiló a través de entrevistas. Por ejemplo, pie en charrúa se diría atit; muchacha, alouá; gato, chibí. Thoia era un compuesto de tierra roja y grasa para pintarse el rostro, y gualiche un espíritu maligno.