Pese a eso, una buena pasada de la comparsa, que suena muy bien, y que tiene cosas para mejorar de cara a la segunda pasada por el Teatro de Verano.
Gente Grande (murga)
En la prueba de admisión había dejado muy buenas sensaciones, algo que volvió a repetir en esta primera pasada por el Templo de Momo. Tiene momentos muy interesantes, principalmente en el cierre del espectáculo con el cuplé de los herreristas.
Su espectáculo transita por diferentes bloques, aislados entre ellos, en los cuáles aprovechan para tratar diferentes temas de la actualidad social y política. Siento que hay algunos recursos que aparecieron el año pasado que vuelven a repetirse este Carnaval.
En resumen es una gran pasada de la murga, que muestra una mejoría interesante respecto al año pasado, año en que ya habían dejado una muy grata sorpresa.
Cayó la Cabra (murga)
Otra de las murgas que había dejado muy buenas sensaciones en las pruebas de admisión, pero un año más se encontró con la dificultad de mantener ese nivel en el pasaje al Carnaval y al Concurso.
El coro funcionó de muy buena manera, las dos puntas, tanto presentación como retirada son muy lindas, pero en el medio es donde se ven los mayores altibajos a nivel textual. El punto más alto es de la campaña electoral, en dónde tiene un tinte político muy crítico, y en dónde la musicalidad acompaña a la perfección.
Da la sensación de que tiene material y capacidad de sobra para mejorar considerablemente de cara a la segunda rueda.
Curtidores de Hongos (murga)
La murga histórica se encargó de cerrar la etapa, y el comienzo es avasallante, con un coro que te despeina y un vestuario muy lindo. La idea se basa en un juego político, y esa es la excusa para transitar por diferentes lugares como las reglas del juego (que sería el salpicón) y un momento de cierre que es cuando se hace trampa al juego. Cada uno de los bloques desliza una crítica política.
Las puntas son bellísimas, pero el gran problema está en el medio del espectáculo, que en materia textual no te llega a enganchar en ningún momento y en ciertas partes recae en recursos súper utilizados y hasta gastados por la propia murga.
Un tema aparte es la canción final en homenaje al Chato Ambrosio, murguista que falleció a finales del año pasado, y su trayectoria tuvo un histórico pasaje por Curtidores de Hongos. Emociona y te pone la piel de gallina desde el comienzo hasta el final.