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Workshops, residencia creativa y grandes invitados: las sorpresas de un festival soñado

Valentina Díaz contó a Caras y Caretas cómo nació FIBRA, un festival de danza para la formación y el intercambio artístico con referentes internacionales.

La danza moderna tiene una larga tradición en Uruguay. Sus técnicas se enseñan desde hace décadas en academias, espacios independientes e incluso en instituciones oficiales. Sin embargo, pocas veces se había generado un espacio que propusiera mirar ese legado desde el presente, discutir cómo se transformó en contacto con las escenas locales y, sobre todo, preguntarse qué nuevas formas pueden surgir a partir de él. Con esa intención nació FIBRA, el primer festival y encuentro educativo de danza moderna-contemporánea del país, una plataforma que durante mayo y junio reúne actividades formativas, residencias de creación, conversatorios y espectáculos con referentes nacionales e internacionales.

Organizado por Valentina Díaz y Magdalena Sena, el festival surge de una experiencia compartida, ambas se formaron en Nueva York en técnicas vinculadas a las históricas compañías de Martha Graham y José Limón y, al regresar a Uruguay, encontraron la necesidad de generar un espacio donde esas herramientas pudieran dialogar con la realidad artística local.

“El viaje y la formación ya no alcanzaban por sí solos. La pregunta era qué hacer acá con todo eso”, resume Díaz en entrevista con Caras y Caretas. A partir de esa inquietud comenzó a gestarse un proyecto que hoy se convirtió en un punto de encuentro entre artistas, estudiantes, docentes y público general.

FIBRA se estructura sobre tres ejes, el intercambio artístico, el pensamiento cultural y la formación educativa. La llegada a Uruguay de los consagrados artistas internacionales Blakely White-McGuire y Daniel Fetecua Soto, figuras ligadas a las compañías Martha Graham y José Limón en Estados Unidos, fue el impulso inicial para construir un evento de mayor alcance.

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Blakely White-McGuire y Daniel Fetecua Soto.

Conversatorio: pensar la danza moderna desde la experiencia local

Uno de los momentos destacados del festival se desarrolla este 14 de mayo, con el segundo conversatorio abierto al público. La actividad propone una reflexión sobre cómo las técnicas modernas fueron transformándose e hibridándose según los contextos culturales donde se enseñaron y las trayectorias de quienes las transmiten.

La instancia no requiere experiencia previa en danza ni formación académica, y pretende precisamente ampliar la conversación más allá del ámbito profesional. El objetivo es discutir cómo estos lenguajes históricos, nacidos en Estados Unidos a comienzos del siglo XX, encontraron nuevas formas al llegar a países como Uruguay.

La propuesta se conecta directamente con una de las principales preguntas que atraviesa el festival, de qué manera las técnicas de Graham y Limón pueden dejar de ser solamente repertorios históricos para convertirse en herramientas vivas dentro de la creación contemporánea local.

Los conversatorios funcionan como espacios de intercambio entre artistas, docentes, estudiantes y público interesado, y ya se han convertido en uno de los puntos más valorados de FIBRA por su capacidad para abrir debates sobre identidad, formación y producción artística en Uruguay.

Workshops intensivos con artistas internacionales

Otra de las actividades centrales del festival será el workshop intensivo que impartirán Blakely White-McGuire y Daniel Fetecua Soto entre el 8 y el 12 de junio.

Las clases se desarrollarán en el antiguo Teatro Cervantes y estarán enfocadas específicamente en las técnicas Graham y Limón, dos pilares fundamentales de la danza moderna estadounidense. Las jornadas tendrán una carga horaria intensiva, con casi cuatro horas diarias de entrenamiento y trabajo técnico.

El workshop está dirigido a personas con experiencia previa en danza y cuenta con 35 cupos disponibles. Las inscripciones permanecen abiertas y tienen un costo de 230 dólares.

Para Valentina Díaz, la presencia de estos artistas en Uruguay representa mucho más que una instancia de formación técnica. También constituye una oportunidad para establecer vínculos internacionales y colocar a la escena uruguaya dentro de un circuito de intercambio más amplio.

“Queríamos generar un diálogo donde no solamente nosotros viajáramos para aprender, sino que ellos también pudieran venir, conocer lo que hacemos acá y construir juntos”, explica.

Conversatorio INAE-12- FIBRA - Daniel Diaz

Primer conversatorio.

La residencia de creación, uno de los proyectos más ambiciosos del festival

Entre todas las propuestas de FIBRA, la residencia de creación es una de las iniciativas más relevantes y transformadoras.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 19 de mayo y permitirá seleccionar hasta 12 bailarines y bailarinas para participar de un proceso intensivo de investigación, formación y creación escénica junto a los artistas invitados.

La residencia se desarrollará entre el 8 y el 20 de junio en el Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), en el marco de C.A.V.E.S., un laboratorio de creación orientado a las prácticas colaborativas y multidisciplinarias.

Lejos de tratarse únicamente de un espacio de entrenamiento, la propuesta se hace para construir una experiencia colectiva de creación contemporánea. Durante dos semanas, los participantes trabajarán junto a White-McGuire y Fetecua Soto en el desarrollo de una pieza original que luego será presentada públicamente.

Las bases y condiciones para postularse están disponibles a través de la plataforma INAE en Línea.

La residencia representa además una oportunidad excepcional para bailarines interesados en procesos creativos internacionales, ya que posibilita un trabajo cercano y cotidiano con artistas de trayectoria mundial vinculados a dos de las compañías más influyentes de la historia de la danza moderna.

Una función de cierre histórica en la Sala Hugo Balzo

El festival culminará el próximo 20 de junio con una función especial en la Sala Hugo Balzo, donde se presentará la obra creada durante la residencia junto con piezas de repertorio de los artistas invitados.

El espectáculo tendrá además un componente histórico para la danza nacional, se prevé la presentación de obras pertenecientes al repertorio de las compañías Graham y Limón que nunca antes fueron exhibidas en Uruguay.

La función reunirá así creación contemporánea local, repertorio internacional y el resultado del proceso colaborativo desarrollado durante la residencia artística.

Las entradas estarán disponibles próximamente a través del sitio oficial del festival.

valentinadiaz5

Valentina Díaz

Sobre cómo surgió el festival, cuál es el panorama de la danza moderna en Uruguay y mucho más, conocimos en este mano a mano con Valentina Díaz.

¿En qué consiste el Festival FIBRA, cómo fue su concepción?

Fibra es un festival que es para el intercambio artístico, cultural y educativo en danza, con foco en danza moderna. Puntualmente surge a partir de la posibilidad de que los artistas internacionales Blakely White-McGuire y Daniel Fetecua vinieran. Aparece la posibilidad hace como dos años y medio, cuando empezamos a trabajar ya para este festival, de que ellos vengan a Uruguay.

La idea es trabajar sobre las técnicas de Martha Graham y José Limón, que son las escuelas y las compañías donde ellos trabajan en Estados Unidos. A partir de esa posibilidad, empezamos a pensar el festival y el encuentro; por eso lo trabajamos en estos tres ejes: lo educativo, lo cultural y lo artístico. Era una manera también de poder abrir la pregunta aquí, para la comunidad de la danza, sobre la técnica moderna que se enseña y se ha enseñado mucho en las formaciones locales. También sirve para pensar desde nuestra comunidad sobre nuestra propia danza moderna. Que ellos vengan y trabajen con nosotros sirvió como excusa para esa búsqueda. De hecho, estamos haciendo instancias de conversatorio donde se ha acercado la comunidad para poder intercambiar sobre estos temas.

Entiendo que son dos bailarines consagrados en el mundo de la danza moderna. Van a venir a nuestro país en una de las instancias del festival a compartir con los bailarines, a dar clases magistrales, ¿van a presentar alguna obra en escena?

Bueno, de hecho, tenemos varias actividades pensadas a partir de estos ejes que te comentaba. Tenemos un workshop, que es una semana de trabajo específico donde ellos van a estar enseñando e impartiendo clases sobre las técnicas de Graham y Limón. Ese workshop se va a realizar en lo que era el viejo Teatro Cervantes, del 8 al 12 de junio. Son clases de dos horas aproximadamente cada una, casi cuatro horas por día, entre las 17:30 y las 21:30 horas. Para eso ya tenemos las inscripciones abiertas para que cualquier persona que tenga experiencia en danza se pueda presentar.

También tenemos una residencia de creación a través de la página de Cultura en Línea, donde bailarines y bailarinas se pueden postular para realizar junto a Blakely y Daniel un proceso creativo de dos semanas. Se va a realizar en el INAE (Instituto Nacional de Artes Escénicas) del 8 al 20 de junio. Y el 20 de junio tenemos una función en la Sala Hugo Balzo donde se va a presentar esa pieza creada en residencia, junto con otras piezas del repertorio del proyecto independiente de Blakely y Daniel que se llama C.A.V.E.S. Posiblemente se pueda ver también alguna pieza breve del repertorio de las compañías, algún solo o algo así; todavía no está confirmado eso, pero es una posibilidad.

Así que vamos a tener la función en la Sala Hugo Balzo, la residencia en el INAE, el workshop y también una conferencia de Blakely y Daniel abierta al público en general. Se va a realizar en la UCU (Universidad Católica del Uruguay), donde ellos van a estar compartiendo con cualquier persona; no es necesario tener experiencia en danza ni conocimiento previo, sino inquietud y ganas de conocer sobre sus experiencias en las compañías de Martha Graham y José Limón. Van a hablar del legado de estos dos artistas históricos que han sido pilares fundamentales para el desarrollo de la danza a nivel internacional.

Valentina, ¿quiénes organizan y apoyan el festival?

El festival lo estamos organizando desde el Estudio Giro, que es el estudio de danza que yo dirijo. Está en Montevideo, en la zona de Palermo. Desde allí trabajamos sobre las técnicas modernas con una aproximación contemporánea. De ahí surge la organización. Estamos trabajando con el apoyo del INAE y también con el apoyo de la UCU, sobre todo del área de la Licenciatura en Artes Escénicas. La producción la estamos llevando adelante Magdalena Sena y yo.

¿Quién es Valentina Díaz? Háblame de ti un poco.

¡Ay, qué difícil esta pregunta! La más difícil. No sé por dónde empezar...

¿Cómo llegas al mundo de la danza?

Bueno, por ahí sí. Yo empecé danza muy chica, a los 5 años, con una docente que se llama Mariana Fasanello. Me acerqué a la danza desde la expresión corporal. Estuve en ese espacio desde los 5 hasta los 20 años; fue muy importante en mi vida porque tenía esta aproximación muy abierta desde la experimentación y lo lúdico. Ahí me enamoré de la danza como disciplina.

A partir de ahí no paré de formarme y de buscar formas para seguir generando espacios para la danza aquí en Uruguay. Tuve la posibilidad de viajar a Argentina y después a Nueva York, donde estudié la técnica Graham. Pero siempre me interesó poder volver y construir aquí, trabajar para la danza en Uruguay. De ahí fui generando distintos espacios. Luego surgió el encuentro con Magui, mi compañera en el festival. Coincidíamos en haber viajado para formarnos en estas técnicas que nos fascinan, que tienen una información muy desafiante y enriquecedora.

Ahí nace el deseo de traer algo de esa experiencia a Uruguay y compartirla: un curso de estas características, una residencia con bailarines de trayectoria internacional que trabajan en contextos diversos. Queríamos poner a Uruguay en ese mapa, generar un diálogo donde no solo nosotros vayamos, sino que ellos puedan venir para que se conozca lo que hacemos y seguir construyendo desde acá.

¿Cómo valoras entonces, en sentido general, el panorama de la danza moderna en Uruguay?

Ha sido un tema que ha salido mucho en este trabajo y la realidad es que es súper rico lo que está pasando. Hace varios años que ha crecido muchísimo la danza moderna, la contemporánea y la danza en general. Es un panorama muy diverso con mucha gente trabajando. Eso es maravilloso porque hace que el medio se enriquezca, que podamos potenciarnos desde nuestros intereses y hacer crecer la comunidad. Para ser un país chico, es impresionante la cantidad de vida cultural y la cantidad de personas que se dedican a esto de manera profesional e independiente, con muchísimo profesionalismo.

¿Qué se siente haber logrado llevar a cabo este festival que habías concebido en tu imaginación? ¿Qué esperas a futuro?

La verdad es que estamos súper contentas y emocionadas. A medida que se acerca junio, que es cuando tendremos las actividades centrales, hay mucha emoción porque fue un proceso de mucho tiempo para que se pudiera concretar. Al principio empezó como un sueño y ahora que se hace realidad es increíble. Por un lado, está esa felicidad de vivir el presente y, por otro, ver todo lo que se puede lograr. Ya están surgiendo nuevas ideas y redes que se han tejido para que esto pueda tener nuevas ediciones. Queremos que el hecho de que vengan artistas con esta trayectoria a Uruguay sea algo cotidiano y siga aportando al desarrollo de la danza local.

¿Algún mensaje final para los lectores o para los bailarines que quieran participar?

Simplemente abrir la invitación a acercarse a la danza desde la experiencia que cada uno tenga. Es una disciplina maravillosa y es para todos y todas. La idea del festival era generar instancias diferentes para distintos intereses: escuchar los conversatorios, anotarse en el workshop para compartir con la comunidad, participar de la residencia o ir a la función. Los invito a que se acerquen a los espacios de danza y, por supuesto, al festival.

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