Muestra de ello es su último disco, Candombe - Con una ayudita de mis amigos, editado por Montevideo Music Box, en el que revisitó a través de varios dúos las creaciones emblemáticas de otros músicos.
Sí, es cierto, esto es un gesto típico de los grandes que llegan a la veteranía. Pero en este caso el resultado es muy fresco, muy musical, con un lote bien generoso de ideas musicales solventes, provocadoras. Esto es, hacer del concepto de versión como una cantera para expandir las posibilidades de significación estética y expresiva de las interpretaciones originales. Así logra originales realizaciones candomberas de "El tiempo está después", de Fernando Cabrera; de "El viejo" (La vela puerca); de la legendaria "11 y 6" de la más prolífica etapa creativa de Fito Páez; del clásico "La tambora" de Jorgihho Gularte. Ni qué decir de lo bien que funcionan las participaciones de voces destacadas de estos pagos del sur, como su hija Lucila, Adriana Varela, Julia Zenco, entre otros.
Entonces, este aniversario y el anuncio de sus presentaciones en el escenario mayor del Auditorio Nacional del Sodre, es un buen pretexto para escuchar este nuevo álbum y, de paso, darse una vueltita por una discografía tan diversa, que va desde sus experiencias con la orquesta de Manolo Guardia a El Kinto, al Tótem, a Opa, a SOS, hasta los trabajos con sus últimas formaciones. Ya sabe, tiene música (buena música) para rato.