Según explicó, el intercambio permite que el público local conozca espectáculos provenientes de otras partes del mundo, al tiempo que los elencos nacionales pueden establecer vínculos que faciliten su llegada a escenarios internacionales.
La propuesta no se limita al teatro. Durante los diez días del festival habrá espectáculos de teatro, danza, circo y títeres, con artistas nacionales e internacionales compartiendo escenarios y experiencias.
Tres ciudades, un mismo festival
Una de las principales características de esta edición será justamente su presencia territorial. Montevideo, San José y Paysandú funcionarán como sedes del Fidae, ampliando el acceso a una programación que reúne diferentes lenguajes de las artes escénicas contemporáneas.
Para el coordinador del Instituto Nacional de Artes Escénicas, Gustavo Zidan, la decisión de realizar el festival de manera anual contribuye además a consolidarlo como una marca país, con presencia permanente en la agenda cultural, turística y artística de Uruguay.
La programación también tendrá participación de instituciones emblemáticas de la cultura nacional. La Comedia Nacional se incorporará a la grilla con un espectáculo que reúne a 30 artistas en escena, mientras que el Ballet Nacional del Sodre será el encargado de cerrar el festival el 18 de octubre en el Teatro Solís.
Una apuesta que también mueve la economía
El impacto del festival no queda únicamente en los escenarios. La llegada de compañías y artistas implica trabajo para una amplia cadena vinculada a la actividad cultural, desde iluminadores, vestuaristas y maquilladores hasta técnicos y otros trabajadores que hacen posible cada espectáculo.
A esto se suma el movimiento generado en sectores como la gastronomía y el transporte, especialmente en las ciudades que reciben parte de la programación.
La directora nacional de Cultura, María Eugenia Vidal, destacó que el papel del Estado consiste en generar las condiciones para que la creación artística pueda desarrollarse con libertad.
“Cada escena construye sus propias preguntas y formas de mirar”, señaló, al destacar el encuentro entre artistas y públicos diversos como uno de los principales valores de la actividad cultural.
Con diez días de programación y presencia en tres departamentos, el Fidae 2026 buscará así algo más que reunir espectáculos: llevar las artes escénicas a nuevos públicos y convertir a Uruguay en un punto de encuentro para la creación artística nacional e internacional.