Nuevamente han salido demandas de parte de las empresas y gremiales empresariales vinculadas al sector exportador que, entre el deterioro de tanto tiempo y profundidad, deben también aportar a los temas de campaña electoral. De hecho, los propios precandidatos de la colación y del herrerismo en el Partido Nacional levantan el tema, pero en vez de aportar una mirada crítica lo usan como argumento para redoblar la apuesta de seguir buscando opciones para reducir el Estado, profundizando la flexibilización y la desregulación y desmantelar servicios públicos.
Pero se debería preguntar al Gobierno: ¿Qué hacemos con el dólar? ¿Qué piensan hacer con el dólar? Mientras se le deja tremenda herencia a la próxima administración, se vienen afectando enormemente actividades de alto impacto y necesidad en la economía. Pero claramente, además de dificultades en la gestión macro y falta de una estrategia y rumbo de crecimiento del país, los números fiscales aprietan y nadie hace referencia a cómo este dólar bajo le conviene para seguir escondiendo resultados fiscales cada vez más complejos.