Durante el Golpe de Estado del 27 de junio de 1973, fue encarcelado y obligado a dejar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por los gobiernos militares derechistas de Uruguay, Argentina y Chile. Se fue a vivir a Argentina donde fundó el magazine cultural Crisis. En 1976, se casa por tercera vez, al tiempo que es añadido a la lista de los condenados del escuadrón de la muerte de Jorge Rafael Videla quien tomaba poder ese año. Vuela a España, donde escribe su famosa trilogía: Memoria del fuego, en 1984.
A inicios de 1985, retorna a Montevideo. En 2004 apoya la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez. Escribe un artículo en el que menciona que la gente votó finalmente utizando el sentido común. En 2005, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel se une al Comité Consultivo de la entonces recién creada cadena de televisión latinoamericana TeleSur.
En enero de 2006, se unió a figuras internacionales como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía de Puerto Rico. Además firmó en la proclamación de independencia de Puerto Rico.
En febrero de 2007, supera una operación para el tratamiento de un cáncer de pulmón.
Su posición de compromiso con los desposeídos le convirtió en un fuerte crítico de las antiguas potencias coloniales. En 2009, en una entrevista declaró que “no sólo Estados Unidos, sino algunos países europeos han sembrado dictaduras por todo el mundo. Y se sienten como si estuvieran capaces de enseñar lo que es democracias.”
Falleció el lunes 13 de abril de 2015 en Montevideo a los 74 años de edad, y fue velado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, la inmensa sala de mármol en la que se celebran los actos más solemnes de la República de Uruguay.