El cuerpo del acuerdo
1- Gaza será una zona libre de terrorismo y no representará una amenaza para Israel.
2- Gaza será reconstruida para beneficio de su pueblo.
3- Alto el fuego inmediato y repliegue gradual de las fuerzas israelíes para preparar la liberación de rehenes.
4- Liberación en 72 horas de todos los rehenes de Hamás, tanto vivos como muertos.
5- Israel liberará a 250 presos palestinos condenados a cadena perpetua y 1.700 gazatíes detenidos tras los atentados del 7 de octubre.
6- Hamás se compromete a coexistir pacíficamente y al desarmarse.
7- Tras la aceptación del acuerdo, se enviará toda la ayuda humanitaria necesaria para Gaza.
8- La entrada y distribución de ayuda humanitaria se realizará sin interferencias y a través de las agencias de Naciones Unidas.
9- Gaza será administrada por un comité tecnocrático supervisado por una "Junta de la Paz" internacional presidida por el propio Trump y que incluirá al exprimer ministro británico Tony Blair. Una Autoridad Palestina reformada tomará el control posteriormente.
10- Se creará un plan de desarrollo económico para Gaza que atraiga inversiones.
11- Se creará una zona económica especial en Gaza.
12- No habrá desplazamientos forzosos y quienes se vayan voluntariamente tendrán derecho a regresar, aunque "se animará a la gente a quedarse y se les ofrecerá la oportunidad de construir una mejor Gaza".
13- Hamás y otras facciones no podrán gobernar Gaza "ni directa, ni indirectamente" y se desmilitarizará la Franja bajo supervisión internacional.
14- Países de la región garantizarán que Hamás y otros grupos cumplan sus compromisos y que Gaza no represente una "amenaza para sus ciudadanos ni vecinos".
15- Se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), apoyada por EE.UU. y socios árabes, para entrenar fuerzas policiales palestinas y mantener la seguridad interna y de fronteras, área en la que cooperarán Egipto e Israel.
16- Israel no ocupará ni anexará Gaza, se retirará progresivamente para transferir el control a la ISF y mantendrá un perímetro de seguridad si es necesario.
17- En caso de que Hamás "demore o rechace" la propuesta, todo lo anterior, se implementará en las zonas "libres de terrorismo" que Israel haya transferido a la ISF.
18- Se promoverá un diálogo interreligioso para fomentar la tolerancia y la convivencia pacífica entre palestinos e israelíes.
19- Conforme avance la reconstrucción y se cumplan reformas en la Autoridad Palestina, se abrirá la posibilidad de la autodeterminación y la creación del Estado palestino.
20- Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y Palestina para acordar un horizonte político que permita una coexistencia pacífica y próspera.
El acuerdo continúa manteniendo intacta
Entrega total
La expresión "peligro para Israel" está presente en varios apartes del texto de acuerdo, pero como en todo acuerdo entre partes lo complejo no está en la firma sino en la implementación. Esta expresión recoge la bandera con la que se han cometido las más atroces barbaridades en Palestina durante los últimos 70 años, con paticular énfasis en los últimos 10. Israel ha sido insistente en que el "peligro" está en la existencia de un estado Palestino y de Palestina misma, por lo que ese acuerdo deja abierta la puerta a que cualquier cosa pueda ser considerada un incumplimiento por parte de los palestinos, con las correspondientes consecuencias ya ampliamente demostradas.
La entrega de armas y desmantelamiento de Hamás queda completamente vinculado a los términos en que se haría la regularización del territorio, nuevamente poniendo en el mismo nivel la militancia armada y la población civil, pero negando de entrada la posibilidad de que la sociedad palestina genere sus propias dinámicas de tal forma que la dejación de armas por parte de Hamás sea a partir de la conclusión de un proceso autónomo, y lo convierte en un procedimiento mecánico dentro de una fórmula completamente desprovista de realidad política.
Un abandono del estado palestino
Uno de los puntos principales del acuerdo es que centra el "problema" en Gaza únicamente, dejando de ver a Palestina, seguramente no como un estado, pero al menos como una comunidad unitaria en donde Gaza y Cisjordania no son dos fragmentos separados y heterogéneos sino lo que ha quedado de un territorio desmantelado casi por completo. Entonces las partes que incluyen posiblidades de inversión, reconstrucción y planes de desarrollo económico solo contemplan a Gaza y no a Cisjordania, y la posibilidad de un estado palestino queda planteada para una segunda o tercera etapa, cuando lo más práctico realmente sería empezar por ahí, para que sea el estado palestino el que le dé via al acuerdo.
Es el plan inmobiliario de Trump
Sin embargo, la parte más densa del plan la tiene el punto 17, donde dice que ... En caso de que Hamás "demore o rechace" la propuesta, todo lo anterior, se implementará en las zonas "libres de terrorismo" que Israel haya transferido a una Fuerza Internacional de Estabilización creada para este fin. Es decir que si Hamás rechaza el acuerdo, se empezará con el plan de "reconstrucción" de Gaza en unas zonas que Israel le entregará a una estructura militar creada y supervisada por Trump, Tony Blair y el mismo Netanyahu, ni siquiera Estados Unidos o Reino Unido como naciones, sino por ellos como individuos, por lo que su participación y desempeño no tendría carácter vinculante real con ningún estado.
Este acuerdo merece un análisis extenso y detallado, habrá que esperar la respuesta de Hamás, pero es difícil que acepte de manera incondicional un acuerdo que incluya que este grupo armado deja de existir inmediatamente después de su firma, mientras que la retirada de Israel de Gaza (no se mencionan los territorios ocupados) sería "gradual". De otra parte lo que puede ocurrir en realidad es que Trump esté proponiendo un acuerdo inaceptable seguido de un despliegue diplomático que termine dejando la pelota en la cancha de Hamás y culpándola de no tener voluntad de diálogo para proceder con una mayor escalada de las acciones militares por tierra.