“Ese documento no lo he firmado yo, lo estoy comprobando. Es posible que sea una falsificación”, afirmó Calabuig de Leyva, que ante el interés del medio de conversar telefónicamente, respondió: “Perdone, pero hablaré si es necesario con las autoridades uruguayas”.
Esta garantía era clave para que el contrato entre Cardama y el Estado uruguayo comenzara a operar.
El acuerdo entre Uruguay y Cardama
El acuerdo entre Uruguay y Cardama establecía el pago total de 82 millones de euros. Pero sucede que el astillero español no había podido comenzar a ejecutarlo porque no conseguía las garantías exigidas: una por 4 millones de euros y otra por 8 millones de euros. Finalmente, luego de 11 meses y de intentarlo en siete oportunidades, logró que EuroCommerce Bank le expidiera una, firmada por Walsh. La misma sería aceptada por el Ministerio de Defensa.
El estudio Delpiazzo, que asesoró al gobierno durante el proceso, informó que no se lograba acreditar que Walsh tuviera representación para firmar la garantía.
Solo había “un documento que no se encuentra apostillado ni con certificación de la firma, ni surge que dicha persona tenga facultades para emitir la garantía. Se limita a adjuntar un certificado notarial emitido por notario español que no certifica la firma ni la representación del firmante, sino que se limita a afirmar que el contenido del documento es lícito (aspecto que no es cuestionado). Por tanto, no surge de la documentación que el Sr. Alex Walsh pueda representar a la sociedad EuroCommerce LTD”, indica el informe.