El estatuto vigente de Casmu Ia mpp dispone que la representación de la empresa para todos los fines está en manos del presidente y secretario general, actuando conjuntamente. Nadie por fuera de ellos puede abrogarse representatividad como para pedir entrevista a cualquier autoridad de gobierno a nombre de Casmu y realizar declaraciones públicas, puesto que al hacerlo estaría violando el estatuto y el funcionamiento propio de la Institución. Ningún consejero puede abstraerse a ello y actuar de manera individual.
Este señor consejero ha afirmado además en los medios, en forma temeraria que Casmu es “igual a Casa de Galicia” y que por lo tanto deberíamos ser intervenidos. Como todas sabemos, este hecho generaría daños irreparables sobre nuestros médicos, funcionarios y usuarios.
Dicho señor consejero asegura, victimizándose, que no recibe información, pero al mismo tiempo afirma que somos Casa de Galicia. Es una clara contradicción y una mentira.
Pese a no haber firmado la confidencialidad correspondiente, a este señor consejero se le ha presentado toda la información económica, administrativa y asistencial solicitada.
En claro incumplimiento de su función de consejero se niega desde el primer día que asumió a firmar los cheques, las transferencias y demás documentos obligacionales, omitiendo intencionalmente ejercer su obligatorio control y escapando irresponsablemente a su responsabilidad de consejero de mantener la empresa en marcha.
¿Qué busca este señor consejero? ¿Por qué alguien que debería defender a Casmu impulsa una intervención de la institución?Dice que hay sueldos descomunales, y sin embargo el mayor sueldo de Casmu es precisamente el de este señor consejero (superando a cirujanos, gerentes, anestesistas y cualquier otra especialidad).
¿Por qué no dice este señor consejero que el balance de Casmu, la institución a la que debería defender, ha sido positivo en 2023 y por tercer año consecutivo? ¿Por qué tanto empeño porque se intervenga Casmu, y no alguna de siete instituciones que presentan balances negativos?
¿Hay algún directivo de esas instituciones con balance negativo que ataque a la entidad donde trabaja?
Las instituciones médicas de Montevideo perdieron 11 ml socios Fonasa, la mayoría a manos de ASSE. De ese número, una mutualista chica perdió 5.068 afiliados. ¿Alguno de sus directivos salió a pedir la intervención? ¿Y entonces? ¿Cómo se entiende que un señor consejero de Casmu, que debería defender a la institución que integra y celebrar tres años de balances positivos, recorra los medios pidiendo la intervención de Casmu? ¿Qué hay detrás de este repentino e insistente pedido de que Casmu sea intervenido? ¿Quién o quiénes están detrás?
¿Qué lleva a este señor consejero a pedir, en democracia, que se intervenga al Casmu, cuando la institución sólo fue intervenida durante los años oscuros de la dictadura militar?
Casmu es de sus socios. De los médicos. De los funcionarios.
Y quienes hemos sido elegidos para llevar adelante la institución y ponerla de pie, no vamos a permitir que nada ni nadie ponga en riesgo todo lo conseguido con el trabajo de todos.
Los logros están a la vista. Se ha invertido en mejorar la calidad de atención como nunca antes. Se pagan los sueldos al día. Casmu es referencia local e internacional en diversas disciplinas.
Invitamos a todos a defender a la institución de quienes, por causas que desconocemos, buscan poner en juego la estabilidad que con tanto esfuerzo se ha logrado.