Y eso, justamente, fue lo que solicitó este miércoles la fiscal Vago. Entendió que con las pruebas reunidas y la investigación que llevó adelante, no hay delito.
Ante el pedido reaccionó el senador frenteamplista Eduardo Brenta. "Lo grave de este caso es que se perdió la cadena de custodia del 90% de los audios (pruebas claves de esta investigación). Tratándose de escuchas telefónicas, debieron estar debidamente encriptados y registrados bajo los protocolos correspondientes para garantizar su integridad y evitar cualquier manipulación", escribió en su cuenta de X.
Audios, tema complejo
Sobre el tema, el abogado Nelson Rosa, integrante de la defensa de Besozzi, había declarado en febrero a Caras y Caretas, que "el tema de los audios es complejo que llegue a juicio, porque ni la Fiscalía ni la Policía de investigaciones pudo proporcionar la cadena de custodia”.
Agregó que “la cadena de custodia consiste en que una prueba que está en un aparato electrónico, como sucede con los audios, tiene que estar encriptada con un código que nos debía proporcionar la Fiscalía o la Policía. Si no tenemos un código, no hay prueba suficiente de que a los audios no los hayan manipulado”.
Y apuntó que “el departamento de Policía que hizo las escuchas es responsable”.
Precisó el profesional que “con tecnología actual existe la posibilidad de que los audios contengan voces que no pertenezcan a los imputados, y como defensa tengo el derecho de pensar que no es original”.
Los audios presentados durante la formalización de Guillermo Besozzi y del resto de los seis imputados, constituyen el 90 % de prueba que maneja la Fiscalía.