A esta situación, ya denunciada por el sindicato, se suma toda la discusión generada entorno al plan del directorio de asociar a Ancap con uno o más privados en la gestión de la producción del pórtland.
Durante la concentración en la refinería de La Teja en la jornada de ayer, la presidenta de Fancap, Natalia Belo, informó que esa movilización era contra "la entrega de la industria cementera" y en contra "de un pliego que va en contra de la Constitución, que entrega por entre 40 y 100 años la piedra caliza y las plantas de Ancap".
Esta iniciativa oficialista "le quita trabajo a no menos de 300 familias del Sunca y no sabemos el nivel de afectación que va a tener para los trabajadores de Ancap".
Belo reconoció que las relaciones con las autoridades de la empresa pública están tensas. "Del otro lado no hubo ningún tipo de flexibilización, y lo que sí ha habido es una voluntad expresa, planteada incluso a nivel tripartito, de persecución a los trabajadores", explicó la dirigente a La Diaria.