El FMI indicó que la actividad económica uruguaya se desaceleró al 1,8% en 2025, afectada por la menor producción agropecuaria y manufacturera, esta última debido a cierres temporales de una refinería y una planta de celulosa.
Sin embargo, destacó que el resto de la economía continúa creciendo cerca de su potencial, impulsado por el consumo privado, favorecido por la desaceleración de la inflación.
FMI y la inflación
El organismo prevé que la inflación se mantenga en torno a la meta del Banco Central del Uruguay (BCU), del 4,5%, después de ubicarse en el 4,7% en setiembre de 2026.
El FMI también destacó la política fiscal prudente del Gobierno y la capacidad de respuesta de la política monetaria, aunque señaló que impulsar el crecimiento potencial constituye el principal desafío económico del país.
En ese sentido, recomendó avanzar en reformas para mejorar el clima de negocios, estimular la inversión y la innovación, reducir los costos de producción y fortalecer la competitividad.
El organismo también recomendó ampliar la oferta laboral, reducir las brechas de género en la participación económica y adecuar la educación y la capacitación a las necesidades del mercado de trabajo.