En esta misiva se sostiene que, dado que la institución cuenta con una infraestructura informatizada y de RRHH de base sólida, con cinco gerencias de área y una gerencia general, experimentada y eficiente, es posible que la dirección dedique sus esfuerzos a la conducción, de acuerdo a los términos previstos en el artículo 2 de la Ley citada, no existiendo razones para la retribución de ninguno de sus integrantes.
AUDU conoce en profundidad esta situación, porque en distintas instancias y durante largos periodos, debió asumir la ausencia de la presidencia al no contar con el representante del Poder Ejecutivo, "responsabilidades que en algunas oportunidades involucraron al secretario y en otras a nuestro delegado”, indica el comunicado.
En ese sentido, el presidente de la Agrupación Universitaria del Uruguay, Ing. Miguel Fierro, expresó: “En este escenario resulta, además de injustificado, contradictorio con las políticas promovidas desde el gobierno, que se plantee el pago de una remuneración para la presidencia, por un valor que en términos reales rondará los $180.000 mensuales (equivalente a 23 becas estudiantiles)".
"Nuestros objetivos -siguió Fierro- están centrados en defender el destino de los aportes que hacen los profesionales y, por ello denunciamos estos desvíos injustificados, contradictorios, e inaceptables, para que ellos no terminen afectando a un número importante de estudiantes que necesitan de este recurso para acceder a sus estudios universitarios”.