Aunque reconoció que el gobierno actual no tiene previsto aplicar aumentos tributarios, sostuvo que el Frente Amplio como proyecto político no se agota en un solo período, dejando abierta la puerta a reformas futuras.
El cruce de Juan Castillo con Bettiana Díaz
Dentro del Frente Amplio, el tema fue colocado en la agenda legislativa por los senadores Óscar Andrade, Gustavo González y Constanza Moreira. Sin embargo existen voces críticas sobre el tributo. La senadora Bettiana Díaz ha advertido sobre el riesgo de polarización política: su análisis sugiere que promover un impuesto muy agresivo podría generar más rechazo que adhesiones.
En entrevista con el programa la diaria Radio, Díaz dijo que esta es simplemente una discusión de tres senadores de 17. No es una polémica de la bancada frenteamplista hoy, todavía, a priori.
En respuesta, el ministro de Trabajo, Juan Castillo, cuestionó esa perspectiva argumentando que con esa teoría, mejor no hagamos nada porque molestamos menos. Castillo se mostró crítico y señaló que no comparte "para nada" sus afirmaciones sobre que la propuesta de gravar al 1% más rico es de solo tres senadores de 17.
El cruce Expone una vez más la discrepancia que existe, en la interna del Frente Amplio, entre quienes temen ir muy lejos y quienes intentan impulsar reformas efectivas y estructurales.
Gobierno entre la negativa y el "consenso social"
Por su parte el presidente Yamandú Orsi ha mostrado disposición para dialogar, siempre y cuando haya “madurez” política en el sistema para avanzar en las reformas planteadas por el Frente Amplio. En ese contexto, evaluó que el impuesto al 1% puede ser parte de las 63 prioridades fijadas por su fuerza política, siempre que se asegure consenso político y social.
En su rol como ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone se declaró abiertamente contrario a la creación de un impuesto dirigido al 1% más rico de la sociedad uruguaya. Durante una conferencia de prensa desde la Torre Ejecutiva, el mes pasado, afirmó que, aunque el PIT-CNT sostiene contar con “evidencia contundente” sobre la viabilidad del impuesto, él no tiene conocimiento de esos datos y que posiblemente tenga que conocerla y entenderla antes de reconsiderar su posición.
Oddone también enfatizó que los problemas de desigualdad y distribución de ingresos deben abordarse preferentemente mediante políticas de gasto público más eficientes, y no a través de nuevos tributos. A juicio del ministro, la política tributaria debe ser “lo más neutra posible”, aunque admitió que puede incorporar cierto grado de progresividad, como ocurre en el IRPF.