De vuelta a las 8 horas
El actual ministro de Relaciones Exteriores, Omar Paganini, confirmó en las últimas horas que Bustillo terminó su licencia el domingo pasado y comenzó a trabajar en la Dirección General para Asuntos Políticos, que dirige Fernando Sandín Tusso.
Esto lo informó Paganini en una entrevista concedida al programa “Periodistas”, que se emite por Canal 5.
Explicó además que, en esta Dirección de Cancillería, Bustillo cumplirá funciones de asesor.
“Tomá pa vos”, un puesto en reserva (por las dudas)
Cuando Bustillo asumió el principal cargo de la Cancillera, en sustitución del colorado Ernesto Talvi, primer canciller de este gobierno multicolor, aplicó un prudente mecanismo: dejó en reserva el cargo presupuestado como diplomático en el servicio exterior; por esta función percibía un salario aproximadamente 100.000 pesos.
Cuando presentó la renuncia como ministro, al tomar estado público las escandalosas conversaciones y chats entre jerarcas de gobierno en torno al pasaporte del narco Sebastián Marset, Bustillo permaneció en la nómina de esta cartera.
En ese momento, la Oficina Nacional de Servicio Civil explicó que es completamente legal que renuncie al principal cargo de Relaciones Exteriores, pero mantenga su carrera diplomática.
¿Corrió con ventaja?
Esta situación es muy diferente a la de otros ministros, que, en caso de renunciar, no tienen un cargo al que volver dentro del área en la que se desempeñaban. El polémico exministro Luis Alberto Heber, por ejemplo, que renunció por estar involucrado en escándalo, tuvo que volver a su banca en el Parlamento.
Esta situación de Bustillo, explicaron en su momento desde Servicio Civil, será similar si, en lugar de renunciar, hubiese sido destituido por el presidente de la República. Para separarlo de su cargo como funcionario de carrera, agregaron, se tendría que iniciar un proceso de sumario administrativo.