El mandatario espera informes y sugerencias de todos los partidos políticos y mantiene su plan: conseguir el mayor respaldo político posible al proyecto de reforma jubilatoria. El texto final, con las sugerencias, estará terminado en setiembre, para ser enviado al Parlamento a finales de ese mes. El presidente de la República presentó el proyecto a los líderes de la coalición el 27 de julio y dos días después, al Frente Amplio, a cuya sede concurrió personalmente para entregárselo en mano a su presidente Fernando Pereira.
La discusión de la reforma comenzará en el Senado, después de que termine la votación de la Rendición de Cuentas, y se creará a tales fines una comisión parlamentaria especial.
Consultada sobre la posibilidad de avanzar en el proyecto aún sin el respaldo del Frente Amplio, Argimón respondió: «Nosotros hicimos campaña electoral hablando de la necesidad de la reforma. Fue una propuesta que se hacía a la ciudadanía que consideramos que es importante. Por lo tanto entendemos que hay que enviar el proyecto con la reforma». Por último, dijo que, una vez que se remita al Parlamento, el proyecto presentado será del Poder Ejecutivo y, por lo tanto, de la coalición de gobierno.