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Sincericidio blanco: integrante del Directorio fulminó manejo del Partido Nacional en el caso del edil Gómez

El partido blanco no puede frenar las concecuencias el caso del edil GonzáloGómez y cada aclaración que intenta se convierte en un sincericidio.

El Partido Nacional intenta poner punto final al caso del edil Gonzalo Gómez, pero las repercusiones del episodio siguen complicando a la colectividad. Esta vez, las críticas llegaron desde adentro: Santiago Gutiérrez Silva, dirigente e integrante del Directorio nacionalista que, con claro sincericidio, reconoció que su fuerza política hizo un “mal manejo de una situación de crisis” y admitió que la respuesta estuvo lejos de lo que debería haber sido.

Entrevistado por El País, Gutiérrez Silva fue contundente al evaluar la actuación partidaria. “No lo manejamos profesionalmente como deberíamos”, afirmó, en una autocrítica que vuelve a exponer las dificultades del Partido Nacional para procesar políticamente un caso que afectó su imagen pública.

Suspención del Partido Nacional

El episodio se originó a partir de la condena de Pablo Leiva, asesor de Gómez, por lavado de activos y tráfico interno de municiones, en una causa vinculada al narcotráfico. A partir de esos hechos, el Partido Nacional suspendió al edil y le reclamó que devolviera el dinero que le había pagado a Leiva, además de pedirle que dejara su banca.

Sin embargo, la gestión política de la crisis también quedó bajo cuestionamiento. Para Gutiérrez Silva, uno de los principales errores fue la falta de coordinación en la respuesta pública y la ausencia de una conducción clara que ordenara las posiciones de la colectividad.

“Debió haber una sola voz”, sostuvo, al cuestionar que distintos dirigentes salieran a expresar sus opiniones sobre el asunto. “El partido tiene una institucionalidad”, recordó, antes de advertir que “las agendas personales en este tipo de cosas no tienen ningún tipo de interés”.

Sincericidio

Gutiérrez Silva también se refirió a su vínculo personal con el edil y buscó distinguir entre la valoración de su trayectoria y las responsabilidades políticas que considera que debe asumir.

“A Gonzalo lo conozco hace mucho tiempo y sé de su capacidad de trabajo y sus buenas intenciones, pero cometió un error”, expresó.

A continuación, planteó que las responsabilidades políticas no siempre pueden evaluarse con los mismos criterios que las situaciones individuales. “Cuando uno asume responsabilidades políticas hay cosas que trascienden lo que es justo e injusto humanamente”, señaló.

El dirigente nacionalista procuró, no obstante, delimitar el alcance de sus cuestionamientos. A su entender, el caso debe analizarse desde una perspectiva ética y no judicial en lo que refiere a Gómez. En ese sentido, afirmó que el edil no está indagado ni figura como testigo en ninguna causa, según su planteo.

El costo político del Partido Nacional

La autocrítica de Gutiérrez Silva llega cuando el Partido Nacional procura dar por superado un episodio que obligó a adoptar medidas contra uno de sus representantes y abrió un frente de cuestionamientos sobre la conducta de sus dirigentes.

En lugar de clausurar la discusión, sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa la gestión interna de la crisis. La falta de una respuesta coordinada, la multiplicidad de pronunciamientos y las disputas por el protagonismo quedaron señaladas por un integrante del propio Directorio nacionalista.

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