“Llegaron todas de diferente manera. No me gusta dar información porque puede ser un indicativo para el entorno de la persona”, dijo, y agregó: “Romina Celeste se comunicó con nosotros, fue el primer caso. Otra persona llegó con la misma dinámica del movimiento ‘Me too’, sintió eso de que si a mí me pasó y ella habló, es la oportunidad de que hable. Y habló por primera vez después de muchos años. Llegó por su cuenta y es mayor de edad. Luego vinieron los dos últimos, que al ser menores de edad preferiría obviar detalles", dijo Suárez.
Sobre las declaraciones de respaldo a Penadés como la del presidente Luis Lacalle Pou y el ministro del Interior Luis Alberto Heber, Suárez expresó que esto se valora "desde dos aspectos".
"Por un lado, creo que hay que ser empáticos con todos y que si alguien quiere a otra persona le puede costar asimilar determinadas cuestiones, y se inclinará por darle su voto de confianza hasta las últimas consecuencias. En este caso, se le suma otro aspecto, que es el institucional, y los roles y competencias de cada uno. Si la Fiscalía tiene como brazo articulador a la Policía, y tengo una declaración de un ministro que desde lo humano puedo entender..., pero es un tema”, indicó.
Con respecto a las similitudes en las declaraciones de los cuatro denunciantes que representa Suárez, la abogada dijo que comparten características en el modus operandi, lo que describió en “cómo me contacto, qué hago, cómo conquisto esa situación, cómo la logro, cómo logro callarla, cómo reacciono ante determinadas actitudes”,detalló.
En la entrevista, Suárez no descartó que haya nuevos indagados a futuro, en referencia al docente de Historia que es señalado como intermediario de Penadés.