No es suficiente responsabilizar solo a las empresas. El gobierno debe ser el defensor de la salud pública y el medio ambiente. ¿Por qué no se han implementado medidas más estrictas? ¿Dónde están los controles rigurosos y las sanciones para quienes violan las regulaciones?
Urge una acción gubernamental y una llamada de atención al gobierno por su falta de diligencia en proteger a la población.
El enfoque actual, que parece priorizar los intereses económicos a expensas de la salud, debe cambiar. Es hora de una revisión completa de las políticas agrícolas y ambientales, exigiendo transparencia y medidas efectivas para evitar que nuestro país siga siendo víctima de la contaminación química.
En las permanentes recorridas por el país esto es un clamor que los vecinos nos recuerdan día a día. Debemos exigir responsabilidad gubernamental, porque la salud de nuestra gente está en juego. Detengamos la contaminación, protejamos nuestra agua y exijamos un cambio que priorice la salud y el bienestar de los ciudadanos sobre los intereses corporativos.