Según Abdala, estos problemas responden a limitaciones estructurales del actual modelo de desarrollo. “La organización social de la producción, el modo de acumulación dominante en nuestro país y el modo de inserción internacional vigente no está dando resultado para promover a escala masiva la buena vida de la población trabajadora”, afirmó.
Las tres reformas del Pit-Cnt
A partir de ese diagnóstico, el presidente del Pit-Cnt defendió la necesidad de impulsar una estrategia nacional de desarrollo basada en “la buena vida de nuestro pueblo” y señaló tres reformas consideradas prioritarias por la central.
La primera es una reforma laboral adaptada a los cambios tecnológicos y productivos del siglo XXI. Entre las medidas propuestas mencionó la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales con remuneración equivalente a 48 horas.
También anunció que el Pit-Cnt impulsará un proyecto de ley para reconocer a los trabajadores de plataformas digitales como empleados dependientes con todos los derechos laborales correspondientes. “Todas las trabajadoras y los trabajadores de las aplicaciones son eso: trabajadores dependientes y deben ser trabajadores con derechos”, afirmó.
La segunda reforma planteada es tributaria. Abdala reivindicó nuevamente la propuesta sindical de aplicar una sobretasa al 1% más rico de la población. “Es necesaria una reforma tributaria de segunda generación donde efectivamente avancemos en que aquel que tiene más, pague más”, sostuvo.
La tercera transformación apunta a los sistemas de protección social, con énfasis en la atención de la infancia, el Sistema Nacional de Cuidados y la seguridad social.
Empresas públicas como motor del desarrollo
Uno de los ejes más desarrollados de la exposición estuvo vinculado al papel de las empresas públicas, que para el dirigente “deben ser un factor central del desarrollo” del país.
Como ejemplo destacó el despliegue de fibra óptica realizado por Antel en todo el territorio nacional y consideró que la empresa podría desempeñar un papel relevante en la producción de tecnología nacional en coordinación con la Universidad de la República y la Facultad de Ingeniería. “¿Puede Antel situarse en la punta de promover sectores de producción nacional de tecnología y tecnologías de vanguardia? Sí que puede”, sostuvo.
También defendió la continuidad de la planta de portland de Paysandú, reclamó una mejor gestión de la actividad y planteó fortalecer el rol del Banco República mediante la creación de una banca de inversión orientada a financiar emprendimientos productivos.
Compras públicas y empleo nacional
El dirigente sindical propuso además la creación de un Sistema Nacional de Compras Públicas que priorice a proveedores nacionales y favorezca la generación de empleo.
A modo de ejemplo, mencionó futuras inversiones estatales en energía solar, infraestructura hídrica, vestimenta para organismos públicos y alimentación para centros educativos y hospitales. “Está más que fundamentado que esta herramienta no solamente permite satisfacer las necesidades del Estado, sino promover proveedores nacionales y trabajo de calidad”, afirmó.
Abdala también reclamó una política nacional para la pesca basada en la renovación de la flota y el respeto a los derechos laborales, además de impulsar la reparación y construcción naval.
En materia internacional, cuestionó las estrategias centradas exclusivamente en acuerdos de libre comercio y planteó profundizar la integración latinoamericana.
En ese sentido, propuso que Uruguay promueva estudios sobre complementación productiva en ámbitos como el Mercosur, la ALADI y la CELAC.
“La política de inserción internacional que va en línea con la estrategia nacional de desarrollo es, en primer lugar, con América Latina”, afirmó.
Respaldo a conflictos salariales y reducción de la jornada
Durante su discurso, Abdala expresó solidaridad con distintos sectores que actualmente negocian en los Consejos de Salarios.
Respaldó particularmente la negociación del SUNCA, que impulsa la reducción de la jornada laboral, y afirmó que una eventual conquista beneficiaría al conjunto de los trabajadores. “Su victoria será la victoria de todo el movimiento obrero”, señaló.
También manifestó apoyo a los reclamos de los trabajadores del sector hotelero y gastronómico y de los empleados de tiendas comerciales, a quienes definió como sectores afectados por salarios sumergidos.
Respecto a este último caso, cuestionó la posición de la Cámara de Comercio. “Se enfrentan a la intransigencia atroz de la Cámara de Comercio, que por ahora viene diciendo no a todo”, sostuvo.
Críticas a la precarización laboral
Otro de los puntos abordados fue la expansión de distintas modalidades de contratación que, según la central sindical, deterioran los derechos laborales. En tal sentido, cuestionó las tercerizaciones permanentes, el uso de monotributistas y unipersonales para tareas regulares y la proliferación de contratos a término. “Son actuales formas de precarización que suponen una vulneración de derechos”, afirmó.
En el tramo final de su intervención, criticó a las cámaras empresariales por negarse a participar en instancias de diálogo sobre reducción de la jornada laboral.
Asimismo, cuestionó la denuncia presentada ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contra la legislación uruguaya de negociación colectiva. “Meterse contra la Ley de Negociación Colectiva es meterse contra el salario y contra la posibilidad de mejorar las condiciones de trabajo de la población trabajadora”, sostuvo.
Abdala destacó que más del 80% de las negociaciones salariales recientes culminaron con acuerdos y se preguntó por qué las cámaras empresariales cuestionan internacionalmente un sistema en el que participan activamente.
"Hacen falta más energías transformadoras"
Hacia el cierre, el dirigente afirmó que Uruguay necesita profundizar las transformaciones impulsadas desde las políticas públicas y sostuvo que el movimiento sindical respaldará aquellas iniciativas que avancen en ese sentido. “Estamos en una situación donde queda claro, y el pueblo lo reclama, que hacen falta más energías transformadoras en las políticas públicas del Poder Ejecutivo”, afirmó. Y sumó: "La única perspectiva que tiene en cuenta la buena vida del pueblo trabajador es una perspectiva de cambios profundos".
No obstante, advirtió sobre la existencia de sectores que, a su juicio, buscan impedir cambios estructurales. “Nos enfrentamos a una derecha social y política dispuesta a boicotear cada milímetro de avance que establezca nuestro pueblo”, expresó.
Finalmente, convocó a la organización colectiva como herramienta para impulsar las transformaciones reclamadas por el PIT-CNT. “No dejemos que nos gane esa resignación sorda que no nos permite transformar nada”, afirmó. Y concluyó: “Luchamos por lo único que tenemos, la vida. Por mejorar la vida”.