El trabajo que consigue para "parar la olla" lo obliga a hacer mucho más que atender llamadas. "Tiene que aguantarse todos los maltratos y tapar todos los agujeros, atajar todos los penales", relató Staltari.
El actor explicó que la acumulación de situaciones lleva a la obra hacia un terreno que excede la comedia. "Habla bastante de la opresión, de la percarización laboral, del maltrato, el abuso de poder".
Aunque la historia transcurre en Argentina, Staltari destacó que los problemas que atraviesa su personaje le pueden ocurrir a cualquier persona, en cualquier lugar. "Hablo de la Argentina y hablo del mundo en general, porque hoy quien va a buscar ganarse el pan y se mete en cualquier laburo termina siendo medio preso de un sistema bastante perverso", afirmó.
Entre el trabajo y el sueño
Para Staltari, sin embargo, la obra tiene otro tema fundamental: "Habla de la búsqueda de los sueños, que eso es lo más maravilloso que tiene esta obra". Esa búsqueda, dijo, también aparece en la respuesta de quienes fueron a verla. Según contó, algunos espectadores le transmiten después de la función que la obra les despertó ganas de retomar actividades que habían dejado de lado.
"Quien tiene ese sueño dormido, o no lo tiene sale con ese impulso de la sala, por lo menos lo que te dicen che, la vi, y quiero arrancar guitarra de nuevo, quiero hacer esto, quiero hacer lo otro", relató.
La relación entre esa búsqueda y su propia trayectoria aparece de manera directa cuando recuerda cuándo comenzó a tomarse en serio su deseo de actuar. "Ya a los 25 estaba Jobato, imagínate. Ahora tengo el doble", contó entre risas.
Después atravesó una experiencia personal que, según relató, funcionó como un punto de inflexión, cuando le tocó enfrentar "un cáncer feróz". "Después de eso salí, empecé a hacer lo que realmente tenía ganas de hacer y era estudiar teatro".
Desde entonces construyó una carrera que pasó por Okupas y llegó, entre sus trabajos más recientes, a El Eternauta. También se convirtió en guionista y creó su propia escuela de actuación. "Un caminito muy hermoso vivir de esto", resumió.
Un solo actor, más de 40 personajes
El desafío de Agotados no está solamente en la historia. Sobre el escenario, Staltari interpreta a más de 40 personajes, una exigencia que convierte cada cambio de voz, ritmo y registro en parte central de la puesta.
"Es un delirio", definió. La dificultad está en pasar de un personaje a otro prácticamente sin tiempo para prepararse: "Realmente entrar y salir en milésimas de segunda, en diferentes texturas emocionales, psicológicas, o velocidades de voces diferentes".
El propio actor comparó esa dinámica con algo cercano a la locura: "Es casi esquizofrénico". Pero también encuentra allí una conexión con una etapa más elemental del juego. "Es un poco recuperar ese sentido lúdico que teníamos cuando éramos chiquititos. Que jugabas con amigos imaginarios", explicó.
"Estoy despojado ahí, no es que meto cambio de vestuario, maquillaje o peluca, nada, nada, nada. Estoy yo ahí y de repente. Buen día, reservaciones. ¿Me permite un momento? e inmediatamente aparece otra persona".
La adaptación parte de Fully Committed, obra que tuvo éxito en Broadway, pero Staltari y el director Pablo Fábregas trabajaron sobre el texto para incorporar elementos reconocibles de estas latitudes.
"Nosotros junto a Pablo Fábregas hicimos la adaptación del texto y también ahí metimos personajes reconocibles en nuestras sociedades de estas latitudes", explicó. De esa manera, la versión incorpora referencias y personajes con los que el público puede establecer una identificación.
Sobre el final de la entrevista, Staltari invitó al publicó a ver la obra "Agotados": "Se van a divertir, se van a emocionar y, por sobre todas las cosas, van a generar el ejercicio de reflexión (...) que te vayas pensando: ¿qué tengo que hacer de mi vida para darle impulso a ese sueño, que me permita levantarme de la cama todas las mañanas? Reflexionar a partir de una risa".
Antes de despedirse el actor se refirió al teatro como "el lugar de resistencia, en definitiva, lo que nos queda para presentar batalla".
Agotados, con Ariel Staltari y dirección de Pablo Fábregas, se presenta este viernes 28 de agosto a las 20 horas en el Espacio Zorrilla, Cerrito 475, Ciudad Vieja.