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Cultura y espectáculos: Chary de Loquero. El poeta inesperado

Cultura - Entrevista a Chary de Loquero que se presentará el 21 de setiembre en el Festival Contumancia en Plaza Mateo

Loquero es un ícono de la cultura argentina, es una banda de punk rock (o no y tendrán que leer la entrevista para ver por qué) formada en 1990 en la ciudad de Mar del Plata. Se la considera uno de los grupos más influyentes dentro del género punk y también en materia de rock alternativo y pop punk.

Con más de 35 años de carrera, nos reunimos virtualmente con Chary para hablar de su inspiración, camino personal, visión artística , social, así como lo que espera de volver a presentarse en Uruguay este próximo domingo.

Una cuota de color es que es una de las bandas favoritas de Gabriel Boric, Presidente de Chile, y Loquero se presentará en Montevideo el 21 de setiembre en Plaza Mateo encabezando el Festival Contumancia.

Foto de Loquero - Instagram oficial de la banda

Durante la conversación, Chary reflexionó sobre la evolución de la música y su impacto en la sociedad, destacando la importancia de la autenticidad y la conexión emocional con la audiencia. Compartió su experiencia personal con la depresión, enfatizando la necesidad de mantener la esperanza y abordar la salud mental sin prejuicios, la importancia de la música y la literatura como herramientas valiosas para expresar y entender realidades difíciles y resaltó la relevancia de la educación y la participación política en el contexto regional.

Además, Chary habló sobre su trayectoria musical y las influencias que han moldeado su estilo, mencionando su amistad con otros músicos y la importancia de las conexiones humanas en su carrera.

Chary fue muy abierto y frontal contando anécdotas sobre sus giras y experiencias en diferentes países, así como su entusiasmo por el creciente interés de las nuevas generaciones en la música.

Si bien él cuenta una historia oscura que es parte de lo que conecta con su audiencia porque refleja la realidad de muchos de los que vivimos en esta zona del mundo, la conversación reflejó un optimismo sobre el futuro. Su sonido, por momentos, se puede considerar punk pero está lejos de plantarse ante el concepto "no future".

CYC:

Arranquemos desde el principio como si fueras parte de una banda nueva y contanos sobre Loquero.

Chary:

Nosotros empezamos hace un montón. Ya hace más de 35 años y más que una banda punk, era una banda catártica. Éramos emoción y tratar de transmitir climas amigables, cálidos, tratar de generar una empatía, entenderse con la gente. Eso fue en su comienzo. Lo que pasa es que las catarsis a veces devienen en cualquier cosa y eso fue lo que ocurrió con nosotros también.

Así que lo que primero fue catarsis, después fue emoción controlada, después fue como una especie de trabajo no muy remunerado, pero era un trabajo y finalmente uno se profesionaliza.

No sé si vale esa palabra dentro del punk, pero yo nunca me consideré dentro del punk, así que voy a sostener sí vale esa palabra. Cuando era chico sí era punk, tenía 17 años y yo pensaba que no existía otra forma de ser que no fuera esa, para mí, la persona que no era punk y era un imbécil porque era la única forma que yo entendía que se debía ser.Después crecí, evolucioné, y me di cuenta que estaba equivocado, y si bien siempre tengo ese espíritu, espíritu de tres tonos, me dan asco las mismas cosas que por ahí me daban cuando era chico pero he cambiado en general. En un 70% he cambiado y creo que para bien.

Creo que si no hubiera cambiado, sería una pobre persona, así que creo que evolucioné bien y la banda evolucionó conmigo porque la banda también soy yo. Somos dos que estamos desde el comienzo, el guitarrista y yo.

Empezamos haciendo canciones con guitarra criolla, en casa, como canciones nada más. Como si fuéramos Sui Géneris

CYC:

Como un juego también.

Chary:

Sí, como un juego y después tratábamos de incorporar todo lo que nos gustaba en aquel momento como Ramones, Sex Pistols, luego Nirvana, canalizar toda esa furia, ese odio, porque al odio hay que llamarle odio. No hay que andar con eufemismos. Sentíamos una apatía rara y queríamos destruir todo. A eso le pusimos música y le pusimos mucho, mucho esfuerzo y trabajo y así empezamos a girar por todo el mundo y hemos estado en lugares recónditos de Europa, en 60 ciudades que de algunas no recuerdo ni los nombres porque he estado en tantos lugares y he viajado tanto con el grupo y todo siendo un grupo underground.

Luego uno crece y se cansa. Ya no querés salir todas las noches. Imaginate yo que tenía que salir todas las noches y viajar 8.800 kilómetros y de vuelta otros para volver a hacer otro show y eso te cansa un poco y yo creo que también eso hace que uno piense en el fin pero no lo digo mal, ni románticamente ni nada, lo digo como una algo natural.

Por otro lado, hoy estuve escuchando algunas bandas uruguayas, de hecho escuché una canción y la grabé porque es de una banda que me gustaba desde chico. Hablo de La Tabaré.

Y siempre pienso que esa conexión con el arte, con la música, son lo que elevan este mundo de miseria, atroz, de corrupción. Tratar de ser las flores entre la basura.

CYC:

Es muy interesante lo que comentás porque hablando con otro artista que se desarrolla ,mayormente, en otros estilos musicales que la música es una herramienta para sublimar la violencia.

Chary:

Es que uno busca eso, ser genuino, ser uno, por eso yo creo que los primeros discos de las bandas me gustan más que los últimos, porque en los primeros discos vos largás todo lo que tenés adentro tuyo. Los tres primeros discos, en general, las bandas largan toda su espontaneidad, su lado más genuino y después entran como en un ostracismo, como en una especie de autocensura, una suerte de: "ay, esto no lo voy a decir porque le va a caer mal a la gente" o esto no le va a gustar a la gente que nos conozca después o a los que les gustó el segundo disco no les va a gustar el tercero, entonces uno ya se empieza a reprimir y ya el hecho artístico pasa a segundo plano. Podría ser un disco que realmente no le gusta a nadie pero realmente es como vos estás en ese momento y yo sé que me van a caer en contra porque seguramente todas las escuelas artísticas no estén a favor de lo que digo, porque perfectamente una persona, un pintor de 80 años puede hacer su gran obra a los 82 años.

CYC:

Y ¿No podría cierto?

Chary:

Perfectamente. Pero no estoy hablando de ese tipo de gente, sino estoy hablando de gente como nosotros, que crecimos entre el Poxi-Ran, la dictadura militar, la violencia, los padres traumatizados, los hijos traumatizados - que éramos nosotros - el abandono, la soledad, la represión en los colegios, la represión policial en las calles. Entonces, se ha generado un entorno propio para que exista determinada tipo de obra y creo que eso fuimos nosotros durante mucho tiempo y ahora somos una figura exponencial de eso también porque muchos jóvenes vienen a vernos.

Entonces, yo creo en la coherencia de principio a fin. Y cuando me vaya, también que sea con coherencia con lo que es y ha sido mi vida. Que sea coherente con todo lo que hicimos. No quiero subir al escenario a dar lástima o a mendigar unos pesos de viejo ya. Aspiro a hacer otra cosa, aspiro a ser mejor.

CYC:

Es interesante que tengas una visión esperanzadora considerando o escuchando las letras de los diferentes discos de tu carrera.

Chary:

Uno trata de que sea poético, al menos en un comienzo. Yo pienso que para escribir te tiene que gustar leer. Si no leíste, no podés escribir, me parece a mí. Y sé que es un prejuicio.

Yo conozco muchas bandas que tienen calle, mucha calle y hasta cárcel pero tienen poco libro.

Y si bien está bueno tener calle, "la universidad de la calle", sea de manera formal o autodidacta, hay que ser curioso y nunca dejar de aprender.

Por ejemplo, a mí me echaron en la secundaria, para que te des una idea, hice la primaria y estaba haciendo la secundaria y me echaron. Y en mi casa había que trabajar porque éramos pobres y me dijeron: "bueno, o estudias o trabajas, con la música te vas a morir de hambre" y yo estudiaba música. Entonces dejé el colegio, pero nunca, nunca, dejé de estudiar.

Tuve la suerte de trabajar en una librería y eso me ayudó un montón porque tuve acceso a un mucha de literatura nueva que estaba saliendo en el mundo porque yo vendía libros, entonces como estaba saliendo en el mundo yo los leía y después también tuve la suerte de conocer a unos anarquistas que trabajaban en una biblioteca Marplatense en la década del 80´s que se llamaba Agitación Anarquista y ellos me llevaron a la biblioteca y me dijeron:" bueno, la biblioteca es tuya, hacé lo que quieras" y ahí me pasaba los días. Yo era una rata de biblioteca y era un adolescente. Lo que uno busca cuando es adolescente es abarcar, abarcar más, y así con todo, la necesidad de probar, de saber lo que es y eso es bueno y es peligroso a la vez. De todas formas, el peligro es parte del crecimiento de todos. Al menos así fue en mi vida.

Yo tuve una infancia un poquito áspera pero siempre rodeado del amor de mi madre. Después tuve una adolescencia complicada y rota y eso no se quita solo que lo que está roto lo está de otra forma. Así que yo todavía me considero "roto" y tuve depresión que es algo que me pegó muy fuerte, nos hizo suspender muchos shows, hizo que la banda también tambaleara y nadie habla de eso, hay mucho prejuicio sobre la salud mental. Yo estaba muy mal y la depresión es una enfermedad muy difícil.

Yo antes pensaba que estaba deprimido cuando en realidad estaba triste, estaba melancólico y después cuando viví la depresión vi la diferencia. Ahí sí supe lo qué era ser humano, un hombre roto, hecho pedazos. Ahora soy la ruina esta que ha quedado de ese ser humano que ando arrastrándome de un escenario a otro, pero irónicamente, llevando todavía mi cuota de esperanza. El camino de mi vida es la utopía. Cuando era chico, una vez le pregunté a un viejo anarquista, pero ¿Qué es la utopía? Porque la utopía no existe y él me explicó así: "la utopía es que yo te diga que esta noche vas a llegar a la luna y seguramente no vayas a llegar pero no sabemos" y yo estuve toda esa noche mirando la luna porque dije: " a ver, en una de esas, es hoy". Y ahí voy alunado, esperando la luna.

Para el tercer disco ya decíamos "seré un militante de la utopía, un militante de la nada, de la luna". Y luego de más de 17 discos, creo que en el último disco se nota más porque se acerca el momento final, se acerca el momento dramático.

CYC:

¿Y qué esperan de esta visita? Porque no es la primera vez, pero ¿de esta visita a Montevideo? Y yo creo que es la cuarta vez o la quinta.

Chary:

No sé exactamente cuántas veces fuimos a Montevideo pero siempre que fui me encantó. Siempre que fui encontré algo ahí en Montevideo que no lo he visto en muchos lados. No quiero ser demagógico pero es algo similar a lo que me pasa en Valparaíso. Amo ese lugar. Y en Montevideo, obviamente fui muchas veces menos, porque a Chile he ido 50 veces pero cuando estuve ahí en el casco histórico sentí una energía y cuando escuché "Avenida 18 de Julio, con cuántos sueños me viste pasar" (haciendo referencia a la canción Romancero de La Tabaré) dije, ah, ya entendí todo.

Este artista, filósofo, persona que vive como siente es un poeta de la música que no podemos dejar de ver este 21 de setiembre en Festival Contumancia en Plaza Mateo. Entradas aquí.

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