Cabe preguntarse, ¿por qué Arbeleche había "desaparecido" de los estrados públicos? Y aquí pueden ensayarse dos respuestas: o existen pocas cosas que mostrar en el plano económico o directamente que la economía no es la mejor faceta del gobierno.
Esto queda claro cuando salen las encuestas sobre los principales temas que preocupan a los uruguayos y se repite en los primeros lugares: economía, trabajo y seguridad.
Siempre triunfalistas y sin sustento son las declaraciones en el plano económico. Los datos aparecen a veces sí y a veces no y las referencias son siempre las que convienen.
Pero lo que vuelve a suceder es que el "dato mata relato" y quienes salieron a justificar no fueron lo suficientemente claros, como fue el caso de la precandidata Laura Raffo que defiende la presentación y los números, pero como necesidad de campaña declara que se debe hacer foco en reformas macroeconómica que están pendientes como ser: costo de vida elevado de Uruguay, problemas con los precios de frontera, facilitación a los emprendedores y las pymes, y mejora de la competitividad.
Para la precandidata del Partido Nacional, como publica en su cuenta de X (antes Twitter), estas reformas micro están estrechamente ligadas a una desburocratización y modernización del Estado, así como a la generación de más competencia y libertad.
Necesariamente defiende las reformas hechas por este gobierno.
En los temas que habla hay una realidad que viene desde lo macro y lo micro, pero muchos de los problemas mencionados son hoy parte del modelo imperante. Por lo tanto, es claro como la precandidata entra en una contradicción y a claras vistas sin demasiado contenido.
Cuando la campaña electoral se basa exclusivamente en emociones y en estrategias de marketing que no contemplan un rumbo país se generan distorsiones y se da lugar a justificar reformas y medidas de ajustes que lo único que traen son perjuicios a la realidad de los trabajadores.
La defensa de los resultados fiscales y la regla fiscal no se sustenta en los datos.
Y, concretamente, aunque no se reconoce los mismos datos muestran que existe un deterioro fiscal en el último año y concretamente el déficit fiscal proyectado aumentó 0,7% del PIB y la meta del déficit estructural aumentó 0,6% desde junio 23.
Por otra parte, en relación a los datos de empleo: ya que la mayor parte del empleo que se crea es informal, hay un claro deterioro del mercado de trabajo. Y la recuperación del salario real se da en la medición de diciembre con diciembre, pero no los promedios y existe un grupo grande que aún no lo alcanza.
Claramente, las luces largas no están prendidas, pero tampoco las cortas.