Elegir una computadora portátil puede parecer una tarea simple hasta que empezás a mirar modelos, precios, procesadores y nombres rarísimos. Ahí es cuando te das cuenta de que no se trata de comprar la mejor, sino la que mejor encaje con vos. Porque no usa lo mismo alguien que estudia y toma apuntes que una persona que edita videos, programa o trabaja viajando.