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Lanzan campaña de firmas en defensa de la Escuela Pedro Figari

Docentes y estudiantes denuncian que el Consejo de UTU pretende desarmar el proyecto.

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Caras y Caretas Diario

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Estudiantes y docentes de la Escuela de Artes y Artesanías “Dr. Pedro Figari” de la UTU lanzarán el martes una campaña de firmas en defensa del instituto, amenazado en su funcionamiento por una iniciativa del Consejo de Educación Técnico profesional (CETP, ex UTU) que lo transforma en dos centros diferenciados.

Los gremios invitan para ese día a una mesa redonda en el Anfiteatro del Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes (Ienba), en 18de Julio 1772, ocasión en la que se lanzará la Campaña de Firmas en defensa del Proyecto Figari.

Recuerdan que la escuela Figari constituye un proyecto educativo unitario que funciona en dos locales, uno en la peatonal Sarandí con talleres provistos de una infraestructura de primer nivel para algunas disciplinas, y el otro en la calle Encina. Explican que a partir de esa concepción “no era posible prescindir de ninguno de ellos sin alterar programas, sin recortar áreas, sin destruir un proyecto”. Sin embargo, por una disposición del Consejo uno de los locales fue convertido en Escuela Técnica, separado del proyecto original.

Indican que esta “metamorfosis había ocurrido en el verano y sin aviso, en el más absoluto silencio”.

No obstante “no era la primera vez que se registraban intentos similares”, recuerdan. En 2003, el proyecto PAOF, “destinado a la mera generación de mano de obra, determinó la pérdida de varios cursos; en 2015, el Proyecto Sarandí significó también el cierre de parte del programa y pretendió crear un centro de diseño industrial (con nombre y apellido); más tarde el plan “Rumbo integrado” en el 2016”.

“Todos estos proyectos apuntaban al edificio de la peatonal Sarandí y no disimulaban su concepción mercantilista y utilitaria”, subrayan. “Todos fueron resistidos por un colectivo conformado por docentes, funcionarios, estudiantes y egresados, que enarboló la defensa de un proyecto integrador de componentes técnicos con la especificidad de la enseñanza artístico-artesanal, apuntando más a la persona, que al mercado”, agregan.

Tras señalar que que en la escuela de Sarandí “se quedan las excelentes instalaciones del taller de Cerámica, el de Joyería”, señalan que están ante “el más duro de los golpes. Duro por la forma solapada de instrumentarse, por la increíble ignorancia de las autoridades de la Escuela, por la persistente mala gestión del centro, denunciada reiteradamente y que fuera utilizada como pretexto para esta acción”.

“Hoy se pretende consumar, al amparo de una decisión inconsulta y con visos de autoritarismo, el desmantelamiento de un proyecto educativo integral y Figariano,e n favor de políticas educativas (algún nombre hay que darle) dictadas por el mercado”, afirman.

Por esta razón convocan a “generar un ámbito de resonancia sobre la vigencia del pensamiento de Figari, sobre la actual situación de Escuela de Artes y Artesanías y sobre el enfoque hegemónico de la educación en general”.