La crisis sanitaria también se agudiza: el sistema de salud, que funciona parcialmente, se encuentra al borde del colapso. Los suministros médicos esenciales, incluidos los de traumatología, “se están agotando rápidamente”, lo que pone en riesgo los esfuerzos sostenidos por mantener operativas las instalaciones de salud.
“El último alto el fuego nos permitió lograr en 60 días lo que las bombas, los obstáculos y los bloqueos nos impidieron durante 470 días de guerra: suministros vitales que llegan a casi cada parte de Gaza”, indica el comunicado. Sin embargo, los directores aseguran que esa breve tregua no fue suficiente para revertir la catástrofe humanitaria. Las afirmaciones de que hay suficiente comida para todos los palestinos en Gaza, dicen, “están muy lejos de la realidad sobre el terreno” y advierten que los productos básicos “se están agotando extremadamente”.
Además, denunciaron que las nuevas órdenes de desplazamiento emitidas por Israel obligaron a cientos de miles de palestinos a huir nuevamente, sin un lugar seguro al que dirigirse. “Nadie está a salvo”, subrayan las agencias, que también informaron la muerte de al menos 408 trabajadores humanitarios desde octubre de 2023, entre ellos más de 280 pertenecientes a la UNRWA.
Piden acciones “con firmeza, urgencia y decisión”
Ante este panorama, los organismos hacen un llamado urgente a los líderes mundiales para que actúen “con firmeza, urgencia y decisión”. Exigen el respeto a los principios básicos del derecho internacional humanitario, la protección de los civiles, el acceso irrestricto a la ayuda humanitaria, la liberación de los rehenes y la renovación inmediata del alto el fuego.
“Estamos presenciando actos de violencia en Gaza que demuestran un total desprecio por la vida humana”,sentenciaron.