Una vez programado, el sistema inmunitario genera células que perforan la superficie del tumor y envían otras células que lo destruyen desde adentro, sin dañar los tejidos sanos ni provocar inflamación. Este método, a diferencia de la quimioterapia, evita efectos colaterales generalizados, ya que su acción es dirigida exclusivamente contra las células cancerosas.
Previene la metástasis
El enfoque tiene un doble propósito, eliminar el tumor original y prevenir la metástasis, es decir, la diseminación de células malignas a otras partes del cuerpo, una de las causas más letales del cáncer.
Pero las investigaciones no terminan allí. Rusia también avanza en el campo de la viroterapia oncolítica, una técnica que emplea virus modificados para infectar y destruir células cancerosas sin afectar las sanas. Este abordaje complementario abre nuevas posibilidades dentro de la inmunoterapia, uno de los sectores más prometedores de la medicina contemporánea.
Este hito científico, aún en etapa experimental, abre una puerta esperanzadora hacia tratamientos más efectivos, personalizados y menos invasivos contra el cáncer. La medicina del futuro parece estar cada vez más cerca.