Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Sindicales sindicatos |

Inseguridad y violencia

Sindicatos de INAU e INISA exigen reforma normativa urgente

Los sindicatos buscan que se impida que personas mayores de edad que cumplen condenas en centros de adultos, vuelvan al Inisa.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

El Sindicato Único de Trabajadores del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (SUINAU) y la gremial del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA) expresaron su profunda preocupación ante la creciente ola de inseguridad y violencia que atraviesa el sistema de ejecución de medidas privativas de libertad para menores. Frente a este panorama, los trabajadores han elevado un firme reclamo a las autoridades parlamentarias y al Poder Ejecutivo para que se modifique de manera urgente la legislación actual, prohibiendo expresamente que mayores de edad que ya cumplen condenas en el sistema penitenciario de adultos puedan regresar a las dependencias del INISA.

La exigencia sindical surge como respuesta directa al paulatino deterioro de las condiciones de convivencia dentro de las dependencias juveniles. El presidente del gremio, José Lorenzo López, advirtió que la dinámica institucional se ha vuelto insostenible debido al ingreso y permanencia de jóvenes adultos que ya han transitado por los penales ordinarios del Ministerio del Interior. Según detalló la dirigencia, esta superposición de regímenes y la reincorporación de reclusos de las cárceles de adultos altera gravemente el proceso de rehabilitación e incrementa de forma alarmante el nivel de conflictividad operativa dentro de los centros de internación.

Convivencia peligrosa

De acuerdo con las explicaciones brindadas por López, la problemática radica en que la Justicia determina que aquellos jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad y cometieron nuevos delitos siendo juzgados por la legislación de adultos, deban regresar al INISA a completar el remanente de sus condenas dictadas cuando eran menores. Esta situación crea una convivencia altamente peligrosa, exponiendo tanto a la población joven que cumple medidas socioeducativas como al personal que trabaja en las dependencias.

Para argumentar la urgencia de la medida, el gremio repasó los episodios de extrema gravedad registrados durante los últimos meses en el sistema. Entre los antecedentes más drásticos se encuentran un motín con toma de rehenes en una de las unidades, el homicidio de un joven en la puerta de un establecimiento y una brutal agresión física sufrida por un funcionario que requirió intervención quirúrgica de urgencia. A esta serie de acontecimientos trágicos se sumó recientemente la evasión de un interno considerado de alta peligrosidad.

El caso emblemático que reavivó la polémica e impulsó el reclamo es la fuga de Agustín Cuello, un joven de 20 años que en la madrugada del pasado martes se escapó de las dependencias del INISA ubicadas en la avenida José Belloni. Cuello, quien al día de hoy permanece prófugo y es intensamente buscado por efectivos de la Policía Nacional, se encontraba internado por su responsabilidad en múltiples homicidios, entre los que se destacan el del policía Joel Rodríguez ocurrido el año pasado y un crimen previo perpetrado en la zona de La Cruz de Carrasco.

Marco legal coherente

Ante esta coyuntura, los trabajadores sostienen que resulta imprescindible dotar al sistema de un marco legal coherente con las realidades operativas actuales. Los sindicatos insisten en que el INISA carece de la infraestructura y el diseño institucional adecuados para albergar a adultos reincidentes provenientes de las cárceles comunes, por lo que apelan a una pronta intervención del sistema político que ponga fin a esta falla normativa antes de que ocurran nuevos hechos lamentables.

Temas