La policlínica, el servicio de emergencia y todas las consultas en la mutualista Casa de Galicia dejarán de funcionar a partir de este jueves. El viernes, los usuarios de la institución pasarán a atenderse en sus nuevas mutualistas asignadas. El sanatorio estará abierto hasta que los pacientes internados puedan ser trasladados.
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El problema es que a dos días del cierre, los médicos y los trabajadores no médicos desconocen dónde se desempeñarán a partir de abril. La ley que regula el asunto indica que el personal será distribuido proporcionalmente en función de la migración de usuarios en Circulo Católico, CUDAM, Hospital Evangélico, Universal y Crami.
Las negociaciones están abiertas y el Ministerio de Trabajo se apresta a convocar al Consejo de Salarios del sector nuevamente para definir. La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) tiene una posición para trasladar a las autoridades.
La situación es «realmente complicada» según dijo el integrante del Comité ejecutivo del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Jośe Minarrieta. La asignación de trabajadores ees lo que más inquieta al gremio médico al de los no médicos, dspués de que las cinco mutualistas asignadas se rehusaran a aceptar la propuesta de «absorción total» que hizo el SMU. Los trabajadores médicos dicen haber recibido una «propuesta inaceptable» que deja «a cientos d funcionarios sin trabajo» con la distribución.
Los socios, que son unos 39.000, ya fueron distribuidos entre los nuevos prestadores. Según indicó Patricia Pérez, representante de los afiliados, el viernes cerró el plazo para manifestar la intención de elegir otro prestador de la lista, tal como estaba dispuesto en la norma. Cerrado ese plazo, los socios deberán permanecer 24 meses antes de cambiarse otra institución “libremente”, dice la ley.
La norma, según menciona el texto, habilita a disponer la apertura de la etapa de liquidación con el objetivo de “asegurar el destino sanatorial del principal activo de Casa de Galicia”.