El desalojo de más de dos mil puestos de vendedores en el barrio de Once, en Buenos Aires, generó fuertes disturbios. Los “manteros”, como se les llama en Argentina a las personas que trabajan allí vendiendo diferentes productos, se resistieron a abandonar el lugar. Según informa Página12, el desalojo comenzó cerca de los dos de la madrugada y fuentes oficiales indicaron que lograron desmantelar entre 2.000 y 2.500 puestos. Además, realizaron allanamientos en galpones del barrio, donde presuntamente incautaron mercadería ilegal. Luego de horas de tensión, las fuerzas de infantería avanzaron sobre los manteros con gases lacrimógenos y bombas de estruendo. Ellos, por su parte, rechazaron el ingreso de los efectivos tirando piedras, palos y diferentes objetos. La trifulca culminó con personas detenidas. Uno de los referentes de los manteros explicó a La Nación que los vendedores quieren un marco regulatorio y aseguró que están dispuestos a regularizarse y pagar los tributos correspondientes. “Queremos que nos den un lugar digno, no un galpón detrás de la cancha de Huracán o en Almagro donde no pasa nadie. Nosotros necesitamos vender», agregó.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días