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Funcionarios chinos disertaron en La Huella de Seregni

Desarrollo made in China, con cooperación y apertura

La República Popular China viene llevando adelante un proceso de desarrollo que impacta en todo el mundo. Su crecimiento dio impulso a otras economías a través del aumento del precio de las materias primas. Para explicar las razones y los fundamentos de ese proceso estuvieron en Uruguay dos funcionarios del Partido Comunista de China, quienes dieron una conferencia en La Huella de Seregni.

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China va en camino de convertirse en la mayor y más dinámica economía del mundo. Este axioma, aunque conocido, se refleja en una realidad que a los uruguayos nos cuesta concebir dadas las dimensiones chinas y su comparación con Uruguay. Para explicar esta realidad estuvieron en el país, invitados por la Fundación Liber Seregni, Wei Quiang, director para América Latina del Departamento de Enlace Internacional del Partido Comunista de China (PCCh), y Yang Xuedong, director del Centro de Traducción de Documentos del PCCh y del Buró de Compilación y Traducción del Comité Central del PCCh. Ambos explicaron para el público uruguayo las características del desarrollo chino, de su política exterior y de sus perspectivas. Durante una conferencia realizada en La Huella de Seregni, denominada El Partido Comunista de China y la construcción de una sociedad modestamente acomodada, Wei realizó un resumen sobre la historia china, a la que calificó de “extremadamente larga”, ya que tiene unos 5.000 años. Recordó que durante gran parte de ese lapso China no fue conquistada por ningún poder extranjero, situación que se extendió hasta mediados del siglo XIX, momento en que el desarrollo de China tuvo cambios y retrasos. “Esta situación se dio por factores internos y externos”, señaló. “En lo interno por la falta de visión, de cierre del país al mundo y de rechazo a la Revolución Industrial por parte de la clase dirigente feudal del país. Y en lo externo, por las acciones depredadoras de las potencias colonialistas europeas”, agregó. Tras repasar diversas instancias de ese período histórico, entre ellas la Guerra del Opio, de 1840, las concesiones a las potencias europeas y la perdida de soberanía, Wei subrayó que fue a partir de 1949, con la consagración de la República Popular China –momento que definió como el del “despertar de la conciencia nacional”–, que el país comenzó a recuperar su papel en el mundo y a definir las líneas fundamentales de su desarrollo. Fruto de ese proceso son los actuales principios fundamentales de la política exterior china, basados en la independencia y la paz, “proclamados desde el nacimiento mismo de la República Popular China”. En base a ello, la actual dirigencia china desarrolló un nuevo concepto de seguridad, basado en los principios de comunidad, cooperación, integralidad y multidimensionalidad, que rigen la política exterior del país y lo diferencian de la política tradicional de las antiguas potencias. “Seguimos una política de paz, China no quiere invadir ni agredir a nadie. China quiere la cooperación para el desarrollo, el comercio y la colaboración entre las naciones y los pueblos”, subrayó. “Se trata de un nuevo tipo de relación internacional, lo que implica un rechazo a la política del poder”, sentenció. Fruto de esta orientación se desprende la doctrina china de desarrollo pacífico e inclusivo, que constituye “un compromiso al más largo plazo”. “El mundo no va a ver a una China hegemonista”, añadió. No obstante, recordó que hasta el momento la imagen del país es de bajo perfil y ya hay una polémica en torno a si se mantiene esta orientación o se va hacia un perfil más alto, o sea, a un mayor protagonismo. “Siempre teniendo en cuenta la condición china de ser un país con el desarrollo más grande y el más poblado”. De esta forma, “se oirán más voces chinas promoviendo soluciones y se verán más acciones chinas” en el mundo, explicó Wei. “Habrá un rol más activo en los asuntos internacionales y trabajaremos para afianzar la justicia y la equidad mundiales, y así lograr un desarrollo compartido”. Este desarrollo, para China, se debe basar en el orden emanado del fin de la Segunda Guerra Mundial y que se ha consagrado en el sistema de Naciones Unidas. Hay que recordar que la República Popular China es miembro permanente del Consejo de Seguridad –junto a Estados Unidos, Rusia, Francia y Reino Unido–, lo que le da derecho al veto. Wei dijo que en este marco las autoridades se han trazado dos metas coincidentes con los dos centenarios que el país celebrará en el siglo XXI: el del PCCh en 2020 y el de la República Popular en 2049. La meta trazada para el fin del período es la modernización. “Somos conscientes de que en el desarrollo las claves para resolver los problemas son las reformas y la apertura”, sentenció. Culminó su intervención recordando que para un mejor desarrollo de estas tareas que su país se ha trazado es necesario que se lleven a cabo los denominados intercambios interpartidistas, a los que definió como una “parte integrante de la diplomacia china”. En consonancia con esa orientación es que se han desarrollado contactos entre el PCCh y el Frente Amplio (FA), que dieron como resultado la firma de un acuerdo marco de cooperación. “Tratamos de desempeñar un rol de liderazgo y de orientación política y de acercamiento entre los pueblos”, finalizó. En la misma conferencia, Yang Xuedong disertó sobre Nueva realidad económica, diseños estratégicos al máximo nivel y filosofía de Xi Jinping sobre la profundización de la reforma. Yang explicó que como “culminación de la etapa en que se encuentra la economía china” es que se ha elaborado el concepto de normalización. Explicó que a lo largo de los últimos años China tuvo un crecimiento económico muy alto, llegando en 2014 a 14%, pero esto comenzó a bajar. Se trata de lo que los economistas llaman “enfriamiento” y que para las autoridades chinas significa una normalización del crecimiento y el desarrollo. “Hay un relajamiento de la economía, pero también hay una enorme estabilidad del crecimiento económico”, dijo el funcionario al explicar el actual momento que vive su país. Reiteró los conceptos de su colega Wei en cuanto a la colaboración internacional y destacó la importancia de los organismos del PCCh en la conducción del país, el diálogo y el desarrollo.

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